
Solo cuando es necesario: el umbral de tratamiento, base de la Gestión Integrada de Plagas
La Gestión Integrada de Plagas (GIP) se basa en aplicar tratamientos únicamente cuando el nivel de daño supera el umbral económico de intervención.
Este sistema reduce el uso de fitosanitarios, mejora la sostenibilidad y optimiza la rentabilidad de las explotaciones.
Desde la RAIF se destaca su papel clave en una agricultura más eficiente y respetuosa con el medio ambiente.







