La organización agraria ASAJA Toledo valora positivamente la decisión tomada ayer por el Consejo de Ministros, pero expresa la necesidad de que el proceso se lleve a cabo de forma ordenada y con todas las garantías.
ASAJA defiende que esta vía sirva para consolidar el campo como una opción de empleo estable y a largo plazo, para lo que es esencial la formación de los trabajadores en las labores agrícolas.
ASAJA Toledo ha solicitado una reunión con el subdelegado del Gobierno en Toledo, Carlos Ángel Devia, para aclarar los pasos que deben dar los agricultores y ganaderos interesados en contratar a inmigrantes que se acojan a la regularización extraordinaria impulsada por el Gobierno nacional.
Esta petición responde a la necesidad de ofrecer seguridad y orientación al sector, después de que el Ejecutivo haya anunciado la posibilidad de formalizar contratos con aquellos solicitantes que hayan iniciado su proceso de regularización, incluso antes de contar con la resolución definitiva.
Desde la organización agraria se valora positivamente este proceso. En este sentido, ASAJA Toledo recuerda que viene reclamando desde el pasado año la necesidad de agilizar los trámites administrativos que permitan regularizar, a través del arraigo sociolaboral, a aquellos inmigrantes que acrediten una residencia continuada de al menos dos años en los municipios, según los requisitos de la Ley de Extranjería. No obstante, el procedimiento aprobado por el Consejo de Ministros bastará con demostrar haber vivido en España desde al menos cinco meses antes del 31 de diciembre de 2025.
La propuesta de ASAJA Toledo responde a varias razones de peso. En primer lugar, considera incoherente que estas personas puedan estar empadronadas, tener hijos escolarizados y acceder al sistema sanitario, pero no puedan formalizar un contrato de trabajo.
Asimismo, la organización entiende que quienes llevan años viviendo en el medio rural y haciendo uso de los servicios públicos deberían tener la oportunidad de integrarse plenamente y ganarse la vida de manera digna a través del empleo.
Facilitar la regularización contribuiría también a frenar prácticas irregulares y actividades ilícitas, como la usurpación de identidad o los engaños promovidos por redes que se aprovechan de la vulnerabilidad de los inmigrantes en situación irregular, prácticas difíciles de detectar por parte de los empresarios agrícolas.
ASAJA Toledo recuerda, además, que el campo atraviesa un grave problema estructural de falta de mano de obra. Aunque existen personas desempleadas en el sector agrario, en muchos casos rechazan los contratos ofrecidos, pese a que estos se ajustan a las condiciones salariales y laborales recogidas en el convenio del campo de la provincia, firmado junto con los sindicatos.
No obstante, la organización insiste en que cualquier proceso de regularización debe llevarse a cabo de forma ordenada y con todas las garantías. En este sentido, defiende que esté dirigido a personas con arraigo acreditado y que se realice una revisión exhaustiva de los antecedentes penales de los solicitantes.
Por último, ASAJA Toledo subraya la importancia de que esta medida no genere un efecto llamada, sino que contribuya a garantizar una mano de obra suficiente y cualificada para el sector agrario. Para ello, considera fundamental apostar por la formación en labores agrícolas, de manera que el trabajo en el campo se consolide como una opción de empleo estable y a largo plazo que beneficie tanto a los trabajadores como a los empresarios agrarios.
ASAJA Toledo

