La campaña de la PAC 2026 echó finalmente el cierre en territorio madrileño el pasado 18 de mayo, dada la festividad de San Isidro del día 15, y hasta el día 30 de mayo mantuvo abierto el plazo para la realización de modificaciones o la concreción de cesiones de derechos. Del 1 de junio, el proceso ha entrado en la fase de los requerimientos, debidos a incidencias, duplicaciones y demás casuísticas. La campaña, en todo caso, permite realizar una prospectiva: la problemática del relevo general, que no se termina de encauzar, se complica con el abandono de explotaciones. No se rejuvenece, pero tampoco se logra mantener a los actores actuales.
La rama madrileña de ASAJA ha completado algo menos de 2000 expedientes en esta campaña. “Hemos grabado en torno a los 1800 expedientes, un poco menos con respecto a 2025 y también a 2024”, explica Montse Herreros, técnico de Asaja Madrid, en declaraciones al programa AGROMAD de Soy de Madrid. “Lo que vamos notando es que de año a año el número de expedientes va disminuyendo. Y no es porque tramitemos menos en sí, es porque hay explotaciones que están desapareciendo, gente que decide dejar su explotación y, entonces, ese terreno pasa a una explotación ya existente, no a manos de otra persona nueva”. Una plasmación, sobre el terreno, de que el número de profesionales del sector va a menos.
Uno de los motivos de ese abandono, además de la edad, está en la burocratización del sector. Herreros lo ejemplifica en una casuística de esta campaña: “Ha sido una campaña realmente complicada, especialmente en la Comunidad de Madrid, porque teníamos que grabar el Documento Nacional de Identidad de los propietarios de las parcelas y la obtención de ese DNI ha supuesto una ardua labor. Mucha gente ha tenido un montón de problemas para encontrar el DNI de los propietarios por cuestiones diversas: desde que no resultaba fácil encontrar al propietario real hasta que éste había fallecido, el terreno ha pasado a los herederos y estos o se desentienden o no saben cómo está el asunto”.
“Es cierto que se está planteando una nueva reforma de la PAC para 2028 o a partir de 2028 y que uno de los puntos que están encima de la mesa es el del relevo generacional. Pero el aspecto burocrático es realmente complicado y uno de los objetivos de cualquier reforma, que debería ser al menos que no se pierdan explotaciones, no funciona. El tema de los DNI es un ejemplo. Todos estos temas van dificultando que la gente pueda grabar sus expedientes de PAC, con lo cual al final mucha gente se retira. El tema burocrático echa mucho para atrás a la gente”, expone Herreros. Hastiados. Cansados. “Cualquier reforma que se haga no sólo tiene que tener en cuenta el relevo generacional, que es necesario, también que la gente se pueda mantener”.
Fuente: ASAJA Madrid

