La Comunidad de Madrid destinará medio millón de euros en nuevas ayudas para el sector vitivinícola afectado por el incendio de la Sierra Oeste. El anuncio se realizó durante una visita a las bodegas Las Moradas de San Martín, en San Martín de Valdeiglesias.
Las ayudas contemplan subvenciones directas a las bodegas por pérdida de producción derivada de la merma de calidad de la uva, con una cantidad fija de 2.500 euros, a los que se añaden 1.500 euros por hectárea quemada para los viticultores. Las parcelas con daños laterales por el calor del fuego recibirán 200 euros por hectárea, y aquellas cuya uva no haya podido vinificarse por afección de humo, 250 euros por hectárea.
El Ejecutivo autonómico ofrecerá además apoyo técnico para solicitar las subvenciones de reestructuración y plantación de nuevos viñedos a través de la Intervención Sectorial Vitivinícola (ISV), en el marco de financiación de la Unión Europea.
Está previsto también desarrollar acciones de promoción de los productos de la Sierra Oeste, con atención al consumo de sus vinos, y reforzar el enoturismo mediante programas específicos y campañas en medios. Esas actuaciones complementarán la subvención anual de 100.000 euros a la asociación Rutas del Vino de Madrid, con el objetivo de mantener la llegada de visitantes a las bodegas y municipios afectados.
Inicialmente se cuantificaron alrededor de 626 hectáreas de viñedo afectadas, aproximadamente el 10 % de la superficie de la subzona de San Martín de Valdeiglesias. Entre las actuaciones ya aplicadas figuran los riegos de apoyo a los viñedos con capacidad de rebrote y la colocación de alimento en las proximidades de las parcelas, para evitar que la fauna silvestre dañara las cepas.
La subzona es uno de los principales referentes de la viticultura madrileña, con cerca de 1.000 viticultores, 15 bodegas y alrededor del 20 % de la producción de la Denominación de Origen Vinos de Madrid. En la campaña 2025-2026 produjo más de 7.000 hectolitros de vino. Los viñedos resultaron además determinantes para frenar el avance del fuego en distintos puntos de la Sierra Oeste, al actuar como espacios de discontinuidad dentro del paisaje forestal.
Fuente: ASAJA Madrid

