El consumo mundial de vino volvió a caer en 2025 y alcanzó su nivel más bajo desde 1957, según recoge el informe anual de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV). La demanda mundial se situó en 208 millones de hectolitros, un 2,7% menos que el año anterior y un 14% por debajo de los niveles registrados en 2018.
La caída del consumo se produjo de forma generalizada en los principales mercados internacionales y vino acompañada de un retroceso del comercio mundial. Las exportaciones descendieron un 4,7% en volumen, hasta 94,8 millones de hectolitros, mientras que su valor cayó un 6,6%, situándose en 33.800 millones de euros.
Según la OIV, esta evolución responde a varios factores, entre ellos la menor demanda en los principales países consumidores, las tensiones comerciales derivadas de los aranceles impuestos por Estados Unidos a los vinos importados y la evolución de los mercados internacionales y de las divisas.
Estados Unidos mantiene el liderazgo como importador
A pesar del retroceso del 11,6% registrado en sus compras, Estados Unidos continuó siendo el principal importador mundial de vino en valor, con adquisiciones por importe de 5.500 millones de euros.
El consumo también descendió en la mayoría de los grandes mercados. Entre ellos destacan Estados Unidos (-4,3%), Francia (-3,2%), Alemania (-4,3%), Reino Unido (-2,4%), España (-5,2%) y Rusia (-5,5%). Fuera de Europa sobresale el fuerte descenso de China, donde la demanda cayó un 13% y prolonga una tendencia negativa que se mantiene desde 2018.
En contraste, Portugal incrementó su consumo un 5,6% y Brasil protagonizó el crecimiento más destacado, con un aumento del 41,9% que elevó su consumo hasta los 4,4 millones de hectolitros, el máximo histórico del país.
España reduce producción y exportaciones
La producción mundial de vino registró una ligera recuperación del 0,6%, alcanzando los 227 millones de hectolitros. Sin embargo, España volvió a verse afectada por la sequía y las altas temperaturas.
La producción española descendió un 7,7%, hasta los 28,7 millones de hectolitros, situándose un 17% por debajo de la media de los últimos cinco años. Se trata del tercer año consecutivo en el que la climatología limita el potencial productivo del viñedo español.
Las exportaciones nacionales también registraron descensos, con una reducción del 2,2% en volumen, hasta los 19,6 millones de hectolitros, y del 3,9% en valor, hasta los 3.000 millones de euros.
Francia e Italia mantienen el liderazgo productivo
Italia volvió a situarse como primer productor mundial con 44,4 millones de hectolitros, un 0,7% más que el año anterior. Francia ocupó la segunda posición con 36,1 millones de hectolitros, una cifra estable respecto a 2024 aunque un 16% inferior a la media de los últimos cinco años.
Francia mantuvo además el liderazgo mundial en valor de exportaciones, con ventas por 11.200 millones de euros, aunque registró descensos tanto en volumen (-2,3%) como en valor (-3,2%).
Sudamérica también acusa la debilidad del mercado
En América del Sur, Argentina redujo ligeramente su producción hasta los 10,8 millones de hectolitros y vio caer sus exportaciones un 6,8% en volumen y un 10,3% en valor.
Chile sufrió una de las mayores contracciones productivas, con una caída del 9,9% hasta los 8,4 millones de hectolitros, afectado por la escasez de agua, la variabilidad climática y el debilitamiento de los mercados exteriores. Sus exportaciones descendieron un 9% en volumen y un 8% en valor.
Fuente: ASAJA Jaén

