ASAJA-Sevilla alerta de las pérdidas en el campo y cuestiona unas cotizaciones que no reflejan la caída real de la producción prevista para esta campaña, estimada en 459.000 toneladas, un 28% menos que el aforo inicial
Sevilla, 16 de septiembre de 2026.Con el arranque de la campaña de verdeo en nuestra provincia, ASAJA-Sevilla celebró ayer su tradicional cita con el sector olivarero en la Jornada de Aceituna de Mesa, que ha alcanzado este año su cuadragésimo cuarta edición. El encuentro, que se celebró en el Círculo Cultural Unión Olivarense (Olivares), gracias a la financiación de la Diputación de Sevilla (en el marco del proyecto “Con agricultura y ganadería impulsando el desarrollo sostenible en la provincia de Sevilla») y a la colaboración de la Fundación Caja Rural del Sur, el Círculo Cultural Unión Olivarense y ASEGASA, reunió a más de un centenar de agricultores, para abordar los asuntos más relevantes que atañen al sector de la aceituna de mesa ahora que se acaba de iniciar la campaña.
La cosecha de verdeo no llegará a 460.000 toneladas
El responsable de la sectorial de aceituna de mesa de ASAJA-Sevilla, José Pedro Guzmán, fue el encargado de analizar la actual campaña de aceituna de mesa, que comenzó con unas perspectivas muy favorables tras cuatro años consecutivos de sequía. Las abundantes precipitaciones registradas durante el año hidrológico, junto con el buen estado vegetativo de las explotaciones, un adecuado cuajado del fruto y unas temperaturas moderadas durante el mes de agosto, permitieron llegar al inicio de septiembre con una aceituna en excelentes condiciones de desarrollo y calibre, lo que alentó expectativas de una cosecha abundante y de calidad.
Sin embargo, el optimismo generado por el primer aforo de cosecha publicado por Interaceituna, que situó la producción en 638.000 toneladas, tuvo una repercusión inmediata en el mercado. A raíz de estas estimaciones comenzaron a publicarse las primeras tablas de compra, reflejando una importante depreciación de los precios respecto a la campaña anterior, una reducción que, como destacó Guzmán, “no encuentra justificación en la situación real de mercado ni en los balances de campaña, ya que partimos de unos recursos de mercado muy justos para cubrir el mercado nacional e internacional, con un stock inicial de 360.000 t”.
Como explicó el técnico de ASAJA-Sevilla, a partir del 2 de septiembre, la situación en campo experimentó un giro radical debido a una intensa ola de calor, con temperaturas máximas de entre 40 y 44 grados y mínimas que oscilaron entre los 29 y 32 grados. Estas condiciones extremas provocaron una rápida pérdida de humedad en los árboles, dando lugar a un olivar deshidratado y a una aceituna arrugada y agostada. El deterioro del fruto obligó a revisar las previsiones iniciales de producción y puso en evidencia que las estimaciones realizadas a comienzos de campaña ya no reflejaban la realidad agronómica existente en las explotaciones.
Ante esta evolución desfavorable, las últimas estimaciones de ASAJA-Sevilla apuntan a 459.000 toneladas, una merma cercana al 28% respecto a las previsiones iniciales, unas pérdidas que puedan incrementarse si continúan las actuales condiciones meteorológicas durante las próximas semanas, como se advirtió ayer en la jornada. De esta producción, 128.000 toneladas corresponden a la variedad manzanilla, con una disminución de un 40% respecto a las previsiones iniciales; 30.000 t a la gordal, un 8% menos de lo previsto, y 221.000 toneladas a la hojiblanca, con una disminución del 22%.

Precios por debajo de costes
Pese a esta significativa reducción de la cosecha y a la escasez de calibres comerciales en el campo, ASAJA-Sevilla ha denunciado que los precios ofrecidos no solo no han aumentado, sino que en muchos casos se sitúan por debajo de los costes medios de producción, como se refleja en el estudio sobre los costes del cultivo de aceituna de mesa publicado por AEMO el pasado 10 de septiembre, que pone de manifiesto que determinadas operaciones comerciales podrían estar incumpliendo los principios establecidos por la Ley de la Cadena Alimentaria.
A ello se unen las exigencias en calibres de los compradores, lo que provoca que cuando las partidas no alcanzan el calibre mínimo, se destine la partida a aceite (molino) a un precio de 0,25 €/kg, según se está ofertando en tablillas de precios, “la mitad de lo que cuesta recolectarlo, lo que provoca pérdidas para los agricultores”, como señaló Guzmán.
Grecia, principal competidor
Respecto a los principales países competidores, el técnico de ASAJA-Sevilla destacó que España mantiene su liderazgo como primer país exportador mundial de aceituna de mesa. Dentro de la Unión Europea, Grecia constituye el principal competidor, con una estimación de cosecha de alrededor de 260.000 toneladas (+16% de la media de las últimas cinco campañas). Las variedades más relevantes en este país son la halkidiki, cuya cotización de la campaña pasada y prevista también para esta campaña se sitúa entre 1,70 y 1,90 euros por kilogramo, y la Kalamata, con precios de partida que oscilan entre 2,10 y 2,35 euros por kilogramo. Junto a Grecia, otros países comunitarios como Italia y Portugal participan en el mercado, aunque con un peso menor en el comercio internacional de aceituna de mesa.
Sin embargo, como recordó José Pedro Guzmán, los productores españoles compiten en desventaja frente a países terceros como Egipto, Turquía, Argelia o Marruecos, cuyos costes de producción son más bajos y no están sometidos a las mismas exigencias normativas, medioambientales y de seguridad alimentaria que la Unión Europea, lo que genera una clara desventaja competitiva para el sector español en los mercados internacionales. Por ello hizo un llamamiento a los envasadores españoles para que apuesten por la aceituna nacional, ya que la competitividad del sector no pasa por comprar materia prima más barata ni por estrangular los precios en origen, sino por poner en valor un producto que ofrece confianza y garantía para los consumidores, seguridad alimentaria y calidad reconocida en los mercados internacionales.
Escenario mundial de la aceituna de mesa
En este mismo sentido se pronunció Julio Roda, presidente de la Interprofesional Nacional de Aceituna de Mesa y director general de Agrosevilla, quien analizó el complicado escenario mundial actual de la aceituna de mesa, y aseguró que “si el terreno de juego es justo, la aceituna española puede competir con cualquiera; no pedimos privilegios, pedimos reglas justas e igualdad de condiciones para competir, porque la legislación europea es tremendamente exigente y nos pone en clara desventaja frente a terceros países, estresando nuestros márgenes y nuestra competitividad”.
Roda puso de manifiesto el contexto complejo que atraviesa el sector, marcado por la caída de la demanda mundial, con descensos cercanos al 8% en volumen y valor. Entre las principales causas destacan el aumento de los costes energéticos derivados de las tensiones geopolíticas internacionales, especialmente en Oriente Medio, así como los aranceles impuestos por Estados Unidos, principal mercado de destino de la aceituna española. A ello se suman la fuerte regulación europea, el incremento de los costes de producción y los riesgos financieros y comerciales asociados a la actividad exportadora, lo que reduce la competitividad del sector frente a países terceros.
En cuanto a los mercados, señaló que las exportaciones, que representan cerca de dos tercios de las ventas del sector, son las que más están sufriendo, mientras que el mercado interior apenas muestra crecimiento por el aumento de la población, porque el consumo per cápita continúa disminuyendo ante el encarecimiento de la cesta de la compra que padece el consumidor.
Además, España se enfrenta a una competencia cada vez más fuerte de países como Turquía (que espera una cosecha de 760.000 toneladas), Egipto, Grecia y Argentina, que están incrementando su producción y ganando cuota de mercado. Aunque en España las previsiones apuntan a una cosecha superior a la del año pasado, existen muchas incertidumbres relacionadas con la meteorología, el calibre del fruto y el equilibrio entre oferta y demanda, factores que determinarán la evolución de los precios.
Ante este escenario, el presidente de la Interprofesional recomendó al sector “centrarse en generar valor, innovar y diversificar mercados para evitar competir únicamente por precio; hay que apostar por la diferenciación de la aceituna española, la mejora de la productividad, la gestión del riesgo y la promoción de la marca España tanto en el mercado nacional como en el internacional”. Asimismo, destacó la importancia del cooperativismo, la formación, el relevo generacional y una mayor presencia de la mujer en los órganos de dirección, junto con la necesidad de que las políticas europeas garanticen unas condiciones de competencia más equilibradas para asegurar la sostenibilidad y el futuro de la actividad.

Luchando contra los robos en el campo
La seguridad en el campo fue otro de los asuntos centrales de esta edición de la Jornada. Juan Manuel Guzmán, director de la Oficina Comarcal Agraria (OCA) Poniente de Sevilla de AGAPA, abordó las medidas de prevención y control para luchar contra robos y hurtos en el campo, un problema muy difícil de erradicar debido a la dispersión de las explotaciones y a la falta de vigilancia permanente, por lo que, como señaló, el objetivo principal es reducirlos mediante la colaboración de todos: agricultores, cooperativas, transportistas, puestos de compra, administración y Guardia Civil. En este contexto, destacó la trazabilidad como la herramienta fundamental para garantizar el origen legal de la producción y la seguridad alimentaria. Para ello recordó a los agricultores que es imprescindible que las explotaciones estén registradas y que los productos vayan acompañados de la documentación correspondiente, especialmente el Documento de Acompañamiento al Transporte (DAT), que permite identificar el origen, destino y cantidad transportada, una gestión que el agricultor puede hacer de forma muy sencilla desde su móvil mediante una aplicación.
Asimismo, el director de la OCA, explicó que desde la administración y los Grupo ROCA se realizan controles y actuaciones coordinadas para verificar la documentación, investigar posibles robos y evitar la entrada de producto sustraído en los circuitos comerciales, e insistió en la importancia de denunciar cualquier incidencia, mantener correctamente identificada la maquinaria y cumplir con todos los requisitos de trazabilidad, ya que cuando un producto sin documentación se mezcla con otros lotes puede perjudicar a productores que han actuado correctamente.
Acto de inauguración
La jornada contó también con la participación en el acto de inauguración del alcalde de Olivares, Isidoro Ramos; el delegado territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural en Sevilla, Manuel Alberto Sanromán; el presidente del Círculo Cultural Unión Olivarense, Manuel Marín, y la presidenta de ASAJA-Sevilla, María Morales.
Esta última quiso lanzar un mensaje esperanzador y de confianza al sector, pese a los desafíos a los que se enfrenta la campaña: “Sabemos que la falta de lluvias y las altas temperaturas han reducido las previsiones de producción y están provocando pérdidas de calibre y una mayor presencia de aceituna que no cumple los requisitos comerciales; a esto se suman la escasez de mano de obra para la recolección, el aumento de los costes de producción (salarios, fertilizantes, energía y combustible) y la incertidumbre sobre los precios que percibirá el agricultor, lo que complica la rentabilidad de nuestras explotaciones, pero tenemos que recordar que España cuenta con una gran experiencia productiva, una industria líder y una calidad reconocida internacionalmente». Por ello, la presidenta de ASAJA-Sevilla insistió en la necesidad de “defender el origen y las variedades españolas, diferenciar el producto frente a la competencia exterior y trabajar unidos para afrontar los retos de competitividad, mercado y rentabilidad que plantea la nueva campaña”.
Por su parte, el delegado territorial de Agricultura destacó la importancia de que una mayor parte del valor añadido generado por la aceituna permanezca en el territorio, impulsando la creación de empleo y riqueza local, y subrayó el compromiso de la Administración con el sector anunciando que se trabaja en una próxima resolución para un proyecto vinculado al aderezo, a la modernización de instalaciones, a la mejora tecnológica y a la eficiencia energética, con una inversión modernizable de 19 millones de euros.
Junto a la modernización de nuestra industria, Sanromán defendió, además, la necesidad de diferenciar y proteger las variedades tradicionales sevillanas, apoyando el reconocimiento y fortalecimiento de sus figuras de calidad, “a las que hay que defender a capa y espada como elementos clave para mejorar la competitividad y reforzar la identidad de la aceituna de mesa española”.

