Las plagas no conocen fronteras, y la investigación tampoco debería: POMATO y CITRUSBUSTERS crean sinergias
En algún lugar de un huerto de cítricos en el sur de Europa, un diminuto psílido transporta un patógeno que ya ha devastado plantaciones en África, Asia y América. A pocos cientos de kilómetros, una enfermedad bacteriana se extiende silenciosamente por los campos de patata, amenazando cosechas y medios de vida. No son amenazas aisladas. Son síntomas de un desafío global que exige una respuesta global.









