Los eurodiputados piden actualizar la evaluación de impacto acumulativo de los acuerdos comerciales y Bruselas anuncia una propuesta legislativa específica sobre el mecanismo de salvaguardias.
El Comité de Agricultura y Desarrollo Rural del Parlamento Europeo (AGRI) mantuvo los pasados 13 y 14 de julio un intercambio de opiniones con la Comisión Europea sobre el acuerdo comercial UE-Australia, con el azúcar como asunto central. Los eurodiputados expresaron su preocupación por el impacto acumulado de los acuerdos en los sectores más sensibles: azúcar, carne de vacuno y lácteos.
La Comisión defendió el tratado ante los miembros del Comité. Recordó que elimina más del 99 % de los aranceles sobre las exportaciones europeas a Australia, protege más de 400 indicaciones geográficas de la UE y permite la supresión total de aranceles para todas las exportaciones agrícolas europeas, salvo el queso. La UE, sin embargo, no ha liberalizado plenamente el acceso a las exportaciones agrícolas australianas.
En azúcar, las aperturas se han limitado al mínimo. El azúcar blanca y el azúcar de especialidad quedan excluidas de cualquier liberalización arancelaria. La única apertura afecta al azúcar de caña en bruto para refinar, con un nuevo contingente arancelario de 35.000 toneladas —menos del 0,3 % del consumo interior de la UE— sujeto a condiciones de sostenibilidad.
Bruselas anunció que actualizará su análisis del impacto acumulativo de los acuerdos de libre comercio, que ya realizó en 2021 y 2024, para incorporar los tratados más recientes. Y confirmó que presentará una propuesta legislativa dedicada a la implementación del mecanismo de salvaguardias en el marco del acuerdo UE-Australia. En el debate quedó patente el desequilibrio arancelario: la UE mantiene aranceles agrícolas de hasta el 160 % en productos sensibles, mientras Australia se mueve en el 5 % de media.

