El sector arrocero europeo alerta de una situación crítica por el desplome del mercado, con buena parte de la cosecha anterior aún almacenada, precios en origen muy bajos y una comercialización prácticamente paralizada. La combinación de excedentes sin salida y cotizaciones hundidas ha llevado al cultivo a un punto que los productores describen como insostenible.
Como publica la periodista Natalia Ortiz en Agrónoma, los productores atribuyen esta crisis al aumento de las importaciones de arroz procedente de países beneficiarios del régimen comercial «Todo menos armas» (EBA), que permite la entrada sin aranceles de hasta 562.000 toneladas de grano. Esa competencia, sostienen, entra en el mercado europeo en condiciones con las que el productor comunitario no puede competir.
Ante este escenario, el sector, encabezado por los arroceros sevillanos junto a otros países productores, ha recurrido al Comité Europeo de las Regiones para reclamar una respuesta urgente de la Comisión Europea. La vía elegida busca elevar el problema a las instituciones comunitarias y situar el futuro del cultivo en la agenda europea.
Más allá del impacto económico, los agricultores advierten de las consecuencias ambientales que tendría el abandono del cultivo. Sostienen que los arrozales son fundamentales para mantener los humedales europeos durante el verano, cuando el agua de las balsas sostiene la vida de estos ecosistemas en los meses de mayor sequía.
Su desaparición, alertan, pondría en riesgo espacios de alto valor ecológico como el entorno de Doñana. El razonamiento invierte el tópico que enfrenta agricultura y medio ambiente: aquí es precisamente la actividad agraria la que garantiza la conservación de un humedal emblemático, de modo que perder el arroz sería también perder el hábitat.
En el informe remitido a Bruselas, el sector reclama una estrategia específica para garantizar la viabilidad del arroz europeo, con medidas que refuercen su competitividad frente a las importaciones y reconozcan su papel estratégico para la seguridad alimentaria y la conservación del medio ambiente.
Fuente: ASAJA Sevilla

