1.- AGRICULTURA DE SECANO
Cereales de invierno (trigo, cebada, avena, centeno y triticale)
A dos o tres semanas para el comienzo de cosecha de las primeras fincas de cereal de invierno, que será cebada, los rendimientos de los cereales de invierno son bajos, empeorando cada día, y no alcanzarán la media de los últimos cinco años. La mala cosecha no tiene un único motivo: malas labores de siembra por la meteorología poco propicia, abundancia de malas hierbas -por el invierno lluvioso- que no se controlaron con los tratamientos herbicidas, escasez de nutrientes a disposición de la planta por un menor abonado debido al encarecimiento de este insumo, y elevadas temperaturas con nulas precipitaciones a partir de mediados de mayo.
Añadido a lo anterior, estamos ante uno de los años de menor superficie de siembra debido a unas condiciones meteorológicas del pasado otoño poco propicias para estas labores agronómicas. Frente a las 103.300 hectáreas sembradas en la campaña 2024/2025, en la actual, la 2025/2026 tan solo se han sembrado 76.700 hectáreas, lo que representa una caída del 25,7%.
Pendiente de la revisión, con seguridad a la baja, en próximas fechas, la Comisión Provincial de Estadística Agraria ha fijado una producción de cereales de invierno, incluyendo secano y regadío, de 254.700 toneladas, lo que representa una caída del 41,27% respecto a la producción de 433.700 toneladas de la campaña anterior.
La producción de paja, una vez recolectado el grano, será suficiente para atender las necesidades de consumo ganadero. Salvando los años de sequía extrema, la paja de cereal tiene un valor residual para el productor, pues apenas se cubre, con las ventas, el coste de empacado y apilado en las parcelas.
La colza tampoco presenta una buena expectativa de cosecha. Se redujo considerablemente la superficie debido a la ausencia de precipitaciones de finales de septiembre y principios de octubre, que es cuando se siembra. Se han declarado 2.199 hectáreas, de secano y regadío, con una producción estimada de 4.500 toneladas.
La alfalfa se ha recolectado, con mucho retraso, un primer corte abundante, aunque no en todos los casos de calidad, por la presencia de malas hierbas y por ese retraso en la recolección. La parte buena es que no se ha mojado en el momento del henificado. Los precios están siendo razonables, mucho mejores que el pasado año por estas fechas. En el secano, en las fincas de más calidad, se recogerá un segundo corte a finales de junio o primeros de julio. En regadío se recogerá un corte cada mes, hasta finales de septiembre o mediados de octubre. Se han declarado 11.200 hectáreas (55% regadío).
En otros forrajes, como la vezas, el forraje de cereal o cereal combinado con veza, estamos en plena recolección, y las producciones están sido razonables. El mercado todavía no se ha estabilizado, pero lo previsible es que los precios mejoren respecto a la campaña anterior. El tiempo seco está siendo toda una “bendición” para esta labor agronómica de segado y henificado de los forrajes. De estos forrajes se han declarado unas 12.000 hectáreas.
Los garbanzos nacieron bien, aprovechando las aguas de abril y primera quincena de mayo, y presentan un buen estado agronómico. Con carácter general comenzará la floración en los próximos días. El éxito de la cosecha dependerá de que llueva en las próximas fechas. Se han sembrado casi 2.300 hectáreas.
Respecto al cultivo del girasol, se confirma una mayor superficie de siembra que ocupa parte de las parcelas que no se sembraron de cereal de invierno. Se han declarado en la PAC 22.987 hectáreas (37% en regadío). La mayoría ha nacido bien y se está desarrollando con normalidad, aunque hay girasol sembrado después de las lluvias que tiene problemas de nascencia. La floración será a partir de mediados de julio, y la cosecha a finales de septiembre. A esta fecha, no se puede hacer previsión de producción.
2.- PASTOS
Los pastos han sido razonablemente buenos desde finales de invierno y lo que llevamos de primavera.
Respecto a los prados de siega, en las próximas semanas comenzará en las zonas más bajas de la provincia la recolección de la hierba, una labor que se extenderá hasta principios de agosto cuando finaliza en las zonas montañosas de mayor altitud. La cosecha, sobre todo en las zonas de montaña, no está asegurada, y dependerá de que llueva o no en las próximas fechas.
3.- CULTIVOS PERMANENTES
En frutales, la evolución es la normal para esta época del año, y se esperan producciones razonablemente aunque seguramente que inferiores a las del pasado año. Es importante que las obras de modernización del regadío no interfieran en la campaña de riego, de lo contario habría pérdidas de cosecha.
Respecto al viñedo, evolución normal y expectativas de buena cosecha si no surgen complicaciones.
El lúpulo evoluciona con normalidad para esta época del año. Si no se complican los tratamientos fúngicos, la cosecha será normal.
4.- AGRICULTURA DE REGADÍO (CULTIVOS DE PRIMAVERA)
El cultivo del maíz evoluciona bien, sobre todo en las siembras que se pudieron hacer en el mes de abril, y presenta muy buen aspecto. Hay no obstante una superficie importante de maíz sembrado en la última quincena de mayo, que está más retrasado, y que en principio apunta a peores resultados en la producción. Se están haciendo las labores de tratamientos herbicidas y abonados nitrogenados. La superficie declarada de maíz, con destino a grano, es de 72.000 hectáreas, superficie equivalente a la del pasado año. A maíz forraje (ensilado) se destinan otras 3.800 hectáreas adicionales.
El cultivo de la remolacha evoluciona favorablemente, con buen estado agronómico, aunque hay algunas siembras tardías. Se ha declarado una superficie de 6.400 hectáreas, similar al año anterior.
Las alubias se están sembrando o naciendo por estas fechas, que son las recomendadas para variedades de ciclo corto, las más habituales. Se han declarado 5.942 has, cifra similar a la del pasado año. No se han sembrado más –contra el deseo de los agricultores- por la reticencia de las industrias a firmar contratos ante un mercado puntualmente un tanto congestionado.
Normalidad también en el cultivo de las patatas, que próximamente entrarán en floración las más tempranas. Se han declarado 1.216 hectáreas, similar al pasado año, pero a la baja.
Nota:
- Cultivos como el girasol, el cereal de invierno, la colza, o la alfalfa, en regadío, ya se han citado en el apartado primero, al haberse tratado conjuntamente secano y regadío.
- Las cifras aportadas proceden de datos oficiales manejados en la Comisión Provincial de Estadística Agraria, en la que ASAJA tiene representación.
Fuente: ASAJA León

