La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha puesto en marcha esta campaña un ensayo en su Finca Experimental Sinyent para evaluar la eficacia y los costes de las mallas antipolinización como herramienta para combatir la ‘pinyolà’, uno de los problemas que más preocupa actualmente a los citricultores valencianos debido a la pérdida de valor comercial que provoca la presencia de semillas en mandarinas y otros cítricos.
El estudio se está desarrollando en diferentes variedades con problemas de semillado, entre ellas Nadorcott, Leanri y Orri, mediante la instalación de unas mallas de tramado especial diseñadas para impedir el paso de las abejas cuando estas tratan de entrar en contacto con las flores. Este ensayo se lleva a cabo en colaboración con Servicios Agrícolas Meliá, empresa castellonense con la que AVA-ASAJA trabaja en la búsqueda de soluciones innovadoras para minimizar la polinización cruzada y reducir así la aparición de semillas en los frutos.
La colocación de las mallas se ha realizado tanto de manera manual —idónea en aquellas zonas donde no se puede acceder con maquinaria— como a través de un sistema mecanizado gracias al desarrollo de un apero específico que facilita la instalación y la recogida de la cubierta directamente sobre el árbol. Este sistema tiene como objetivo mejorar la operatividad en campo y reducir los costes derivados de la mano de obra, uno de los factores clave para que esta tecnología pueda implantarse de forma viable en las explotaciones citrícolas.
El tramado de la malla bloquea el acceso de las abejas al interior del cultivo, limitando así la polinización responsable de la formación de semillas. Al mismo tiempo, el sistema permite la aplicación de tratamientos fitosanitarios, ya que el producto puede alcanzar la copa del árbol sin dificultad.
Problemática y soluciones
La problemática de la ‘pinyolà’ constituye una de las principales preocupaciones del sector citrícola valenciano desde hace más de tres décadas. La polinización cruzada entre determinadas variedades provoca la aparición de semillas en frutos que el mercado demanda sin ellas, lo que repercute negativamente en la comercialización y reduce la rentabilidad de los productores.
En este contexto, AVA-ASAJA, junto a otras entidades agrarias, viene trasladando en los últimos años a la Conselleria de Agricultura distintas propuestas orientadas a limitar la polinización cruzada entre plantaciones de cítricos. Entre las medidas planteadas destaca la solicitud de ayudas públicas para financiar precisamente la instalación de este tipo de mallados antipolinización y otras herramientas que permitan reducir el impacto económico de la ‘pinyolà’ sobre los agricultores.
El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, subrayó que “el sector necesita soluciones eficaces y económicamente viables para afrontar un problema histórico que afecta directamente a la rentabilidad de muchas explotaciones citrícolas”. Aguado destacó que “este ensayo pretende aportar datos objetivos sobre la funcionalidad de las mallas, su capacidad real para evitar el semillado y los costes que supone su implantación”.
Asimismo, el dirigente agrario insistió en la necesidad de que las administraciones apoyen económicamente este tipo de iniciativas innovadoras, porque la lucha contra la ‘pinyolà’ no puede recaer exclusivamente sobre los agricultores. En este sentido, reclamó que la Generalitat habilite líneas de ayudas específicas para facilitar la implantación de sistemas de protección como estos mallados, especialmente en aquellas variedades más sensibles a la polinización cruzada.
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