La organización reclama una PAC con presupuesto suficiente, medidas urgentes frente a la subida de los costes de producción, una estrategia europea del agua y normas que abran nuevas fuentes de renta a los agricultores.
Para ASAJA, el último Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca de la UE (AGRIFISH) ha vuelto a mostrar la distancia entre los debates políticos y las necesidades reales de agricultores y ganaderos.
Los Estados miembros alcanzaron una orientación general parcial sobre la futura PAC, pero sigue sin resolverse la gran incógnita: el presupuesto. ASAJA ha advertido en reiteradas ocasiones que no hay nada que celebrar mientras no se garantice una financiación suficiente para mantener la renta agraria, asegurar la competitividad de las explotaciones y responder a los desafíos económicos, climáticos y productivos del sector. Además, la organización considera que el Consejo debía haber avanzado con más ambición en las prioridades del campo europeo.
Costes de producción
Agricultores y ganaderos siguen soportando costes extraordinariamente elevados, sobre todo de energía, fertilizantes y combustible. ASAJA reclama que la UE refuerce de inmediato las herramientas de apoyo. Pide extender al gasóleo agrícola las medidas excepcionales previstas para los fertilizantes e ir más allá de lo excepcional, con un mecanismo permanente de respuesta rápida ante futuras crisis de costes. Estas medidas permitirían responder mejor a una situación que compromete la rentabilidad y la liquidez de miles de explotaciones europeas. ASAJA lamenta que el Consejo no haya avanzado con más decisión en este sentido.
El agua, en el centro de la agenda europea
ASAJA valora que varios Estados miembros hayan situado el agua y la resiliencia hídrica entre las prioridades del debate europeo. La disponibilidad de agua es uno de los principales desafíos de la agricultura mediterránea y debe ser prioritaria en las futuras políticas comunitarias. Por eso, ASAJA seguirá defendiendo una estrategia europea que impulse las inversiones en infraestructuras hidráulicas, la modernización de regadíos, la reutilización de aguas y la adaptación a la sequía. El objetivo es que los agricultores tengan las herramientas necesarias para seguir produciendo alimentos ante una presión climática creciente.
Nuevas oportunidades de renta
ASAJA considera prioritario que la revisión del Reglamento de Ejecución (UE) 2022/996 dé lugar a un marco viable para los cultivos intermedios y los implantados en tierras severamente degradadas destinados a combustibles renovables. Así se abrirían nuevas vías de ingresos para los agricultores, sin competir con la producción de alimentos y mejorando la salud de los suelos. ASAJA defiende que el futuro reglamento:
- Sea coherente con la PAC posterior a 2027 y con los sistemas europeos de seguimiento de la agricultura de carbono.
- Tenga en cuenta las rotaciones reales de cada explotación, incluidas las plurianuales, y no solo una fecha concreta del calendario.
- Reconozca las condiciones reales de cultivo, sin exclusiones geográficas generales.
- Establezca una certificación rigurosa pero proporcionada.
- Exija lo mismo a la producción europea que a la de terceros países.
- Defina criterios claros y aplicables para las tierras severamente degradadas.
Resultados visibles en las explotaciones
ASAJA valora que en los debates de los ministros del pasado lunes estuvieran presentes preocupaciones que el sector traslada desde hace meses: los costes de producción, la resiliencia hídrica y las nuevas oportunidades de renta. Son demandas reales que las organizaciones profesionales agrarias han planteado una y otra vez. Ahora, esos debates deben traducirse cuanto antes en decisiones concretas y resultados tangibles para agricultores y ganaderos.
Mañana, el campo vuelve a la calle
Ante la falta de respuestas suficientes a problemas que ponen en riesgo la rentabilidad de miles de explotaciones, ASAJA saldrá mañana de nuevo a la calle para reclamar al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación medidas eficaces y urgentes.
Agricultores y ganaderos necesitan una PAC fuerte y bien financiada, herramientas eficaces frente a los costes de producción, una estrategia decidida en materia de agua y un marco normativo que mejore su competitividad. El futuro del campo europeo no puede construirse solo con declaraciones de intenciones. Necesita presupuesto, compromiso político y soluciones reales para quienes producen los alimentos que llegan cada día a la mesa de los ciudadanos.

