Las organizaciones profesionales agrarias de Castilla y León, ASAJA, UCCL y la Alianza UPA-COAG, en unidad de acción, han acordado la convocatoria de nuevos actos reivindicativos conjuntos ante el hundimiento de la rentabilidad del sector, que está llevando a pérdidas a muchos subsectores, en particular los cereales y el resto de cultivos herbáceos.
En una situación bélica con dos frentes abiertos, Oriente Medio y Rusia-Ucrania, el campo empeora cada día, al no repuntar las cotizaciones de los productos agrarios, mientras los precios de los insumos, especialmente carburantes y fertilizantes, siguen alcanzando récords históricos.
El sector lácteo, que atravesaba una coyuntura más equilibrada, se ha visto obligado —por imposición de la parte compradora— a firmar contratos por tres meses con una caída del precio del 14 %. Este nuevo marco ha frenado las inversiones, está provocando el abandono de granjas y ha llevado a una reducción de la producción de leche por la disminución de censos.
A este problema se suma el que afecta a toda la ganadería, con pérdidas económicas derivadas de enfermedades animales cuyo control no depende del sector. Además, el campo vive en estado de alerta y desconfianza ante las consecuencias de la entrada en vigor de acuerdos internacionales, como el de Mercosur y otros en negociación.
En medio de este clima de desánimo, los agricultores y ganaderos, desamparados por la Unión Europea, el Estado y la Junta de Castilla y León, han convocado una manifestación el miércoles 20 de mayo en Valladolid, que previsiblemente será seguida por otras medidas de protesta.
Las organizaciones convocantes reclaman medidas políticas, arancelarias y fiscales para reducir los costes de los insumos y elevar los precios de los productos, al menos hasta cubrir los costes de producción, tal como fija y obliga la Ley de la Cadena Alimentaria.
Mientras los mercados no alcancen un equilibrio justo, y sigan distorsionados por los conflictos bélicos, las organizaciones agrarias exigen ayudas económicas adicionales. Recuerdan que las del Estado nacieron escasas y ahora se han quedado todavía más cortas, mientras que la Unión Europea y la Junta de Castilla y León ni siquiera se han acordado del sector.
El campo reclama que se cumpla al menos con los mínimos del Marco Temporal de Ayudas Estatales para la Crisis de Oriente Medio (METSAF), aprobado el 29 de abril por la Comisión Europea, que permite compensar hasta el 75 % del coste adicional en el que incurran los agricultores y ganaderos por el sobrecoste de fertilizantes y carburantes hasta finales de año.
ASAJA Castilla y León
