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Las lluvias salvaron a los cereales de las plagas, pero ahora amenazan la calidad de la cosecha

La campaña 2025/2026 de cereales de invierno se encuentra prácticamente finalizada en Andalucía, tras una recolección que ha avanzado con rapidez desde finales de mayo debido al incremento de las temperaturas registrado a partir de mediados de ese mes. Así lo recoge el último informe de la Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía (RAIF), que destaca una campaña marcada por la baja incidencia de plagas y enfermedades y por una reducción de la superficie sembrada.

Según la RAIF, las siembras realizadas en la ventana óptima, entre finales de noviembre y principios de diciembre, han presentado un comportamiento sanitario especialmente favorable. La presión del mosquito del trigo (Mayetiola destructor) ha sido mínima incluso en zonas tradicionalmente afectadas, una situación atribuida al efecto combinado de las heladas invernales y las numerosas borrascas registradas durante la campaña.

La sanidad vegetal también ha sido especialmente positiva en relación con las principales enfermedades fúngicas. En las siembras tempranas no se han detectado incidencias relevantes de septoria, royas ni helmintosporiosis, lo que ha contribuido al buen estado general de los cultivos.

Sin embargo, las parcelas sembradas más tarde, durante el mes de enero, han mostrado una mayor susceptibilidad a determinadas enfermedades. En algunas zonas de Córdoba se han observado focos de roya negra, mientras que en áreas de Sevilla y Cádiz se han detectado ataques de roya parda.

El exceso de lluvias también dejó problemas

Aunque las precipitaciones contribuyeron al control natural de plagas y enfermedades, también generaron incidencias en determinadas zonas agrícolas. El informe señala problemas localizados de encharcamiento y asfixia radicular, especialmente en parcelas situadas en áreas de baja altitud o con sistemas de drenaje insuficientes, donde llegaron a aparecer podredumbres en las raíces.

Menos superficie y dudas sobre la calidad

La RAIF confirma una reducción de la superficie cultivada de cereales de invierno en Andalucía. Entre las causas figuran las dificultades para sembrar dentro de las fechas óptimas debido a las lluvias y, en menor medida, la situación de los precios.

En cuanto a la calidad de la cosecha, las previsiones apuntan a parámetros ajustados. El exceso de precipitaciones provocó el lavado del nitrógeno aplicado en los abonados de cobertera, lo que podría traducirse en niveles de proteína inferiores a la media habitual. El peso específico final dependerá en gran medida del estrés sufrido por las plantas durante la fase de maduración.

Recomendaciones para la próxima campaña

De cara a la campaña 2026/2027, la RAIF recomienda realizar una revisión detallada de las parcelas tras la cosecha para identificar problemas de drenaje, encharcamiento o compactación y planificar actuaciones correctoras.

Asimismo, aconseja una adecuada gestión de los rastrojos para reducir la supervivencia de patógenos y larvas, priorizar variedades con tolerancia a royas en zonas de riesgo, mantener las siembras tempranas como estrategia preferente y ajustar la recolección a humedades del grano entre el 12 % y el 14 % para preservar la calidad.

La Red de Alerta también recuerda la importancia de registrar en el cuaderno de explotación todas las incidencias relacionadas con plagas, enfermedades y fenómenos climáticos, con el objetivo de mejorar la planificación y la toma de decisiones en futuras campañas.

Fuente: ASAJA Sevilla

https://www.asajasevilla.es/noticias/cereales/item/10405-buenas-practicas-de-gestion-integrada-de-plagas-durante-la-recoleccion-y-cierre-de-campana-de-cereales.html

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