La reciente Comunicación de la Comisión Europea “Un corpus normativo de la UE más sencillo, más claro y mejor aplicado” ha hecho saltar las alarmas del sector agropecuario europeo, que ha pedido a la Comisión Europea que no se reabra el Reglamento sobre indicaciones geográficas (IGs).
La última reforma de las IGs ha sido una de las negociaciones agrícolas más complejas y delicadas del mandato de la Comisión anterior. Ha requerido años de debates y compromisos extremadamente delicados entre las instituciones de la UE, y por ello ASAJA considera que la prioridad en este momento tiene que ser la aplicación estable del marco recientemente adoptado, un marco que todavía no ha tenido tiempo de surtir efecto y ya se pretende reabrir.
Además, considera que iría en contra de uno de los objetivos clave que la Comisión está promoviendo en el marco de este mandato a través de sus paquetes ómnibus porque el proceso de consolidación promovido por la CE no supondría una simplificación de la normativa para los operadores.
El sector agropecuario alerta que la transferencia prevista de las disposiciones sobre las IG del vino no responde a ninguna necesidad política o jurídica clara: “durante las negociaciones de la reforma, los colegisladores mantuvieron intencionadamente dentro de la OCM únicamente aquellas disposiciones estrictamente vinculadas a las especificidades del sector vitivinícola, mientras que el núcleo de la política de las IG (definiciones y normas de procedimiento) se integró en el nuevo Reglamento sobre las IG”.
La supresión de algunas disposiciones sobre las IG del vino del Reglamento de la OCM correría el riesgo de debilitar la coherencia y la consistencia de la política vitivinícola de la UE porque el sector de las IG del vino sigue estando profundamente vinculado a la arquitectura general de la OCM, incluidas las normas relativas a las autorizaciones de plantación, la gestión del mercado, las excepciones en materia de competencia y el etiquetado.
En la carta conjunta que se ha enviado al vicepresidente ejecutivo Raffaele Fitto, responsable de Cohesión y Reformas, y al comisario Christophe Hansen, responsable de Agricultura y Alimentación, también se ha incidido en que “no es realista suponer que la reapertura del Reglamento se limitaría a un ajuste puramente técnico o estructural” y que lo más probable es que dicho proceso abra debates políticos más amplios sobre cuestiones muy delicadas, con el riesgo añadido de reabrir o alterar compromisos políticos ya conseguidos.
Por su parte, ASAJA ha trasladado a la Representación Permanente de España antes la UE y al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación esta profunda preocupación porque para España, como primer país del mundo en superficie de viñedo y uno de los principales productores y exportadores de vinos con IGs, resulta especialmente importante preservar la estabilidad jurídica que da el marco regulatorio actual.
Por todo esto, desde ASAJA reclamamos al Gobierno español y a los colegisladores europeos que no reabran este Reglamento sobre las IGs y que den prioridad a la aplicación estable del marco que ya se ha adoptado porque en España.

