Las lluvias alivian el estrés de la uva de mesa, pero la sequía causará un descenso de producción de entre el 20% y el 30%
Las precipitaciones del mes de abril y las que se prevén para este fin de semana llegan en un momento crucial para la brotación de la planta de la uva de mesa del valle del Vinalopó. Aunque ya se prevé una reducción de la producción de entre un 20% y un 30%, estas lluvias están aliviando el fuerte estrés que sufren los viñedos, debido a la sequía, y se espera que favorezcan positivamente a la calidad del fruto.







