A pesar de la tormenta de la semana pasada, la escasez de lluvias durante los últimos cuatro meses -agravada por las altas temperaturas y sucesivas olas de calor- está provocando efectos muy negativos en el sector agrícola y ganadero en algunas zonas del interior de Castellón y Valencia. Al respecto, la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) solicita a las administraciones la puesta en marcha de medidas, tanto coyunturales como de carácter estructural, para paliar las pérdidas que sufren los ganaderos y agricultores gravemente afectados por la sequía.
Ganaderos de comarcas castellonenses como Alt Maestrat están contratando el transporte de cubas de agua para rellenar balsas con las que poder suministrar agua a los animales. Ante la reducción drástica de los cereales sembrados y la falta de pastos, también se ven obligados a comprar cantidades suplementarias de piensos a fin de seguir alimentando a las reses. Además, cabe destacar la escala del precio de los carburantes y otros insumos.
La delegada de Albocàsser de AVA-ASAJA, Anna Traver, lamenta que “la situación no es tan crítica como la sequía de hace dos años, pero ya estamos soportando unos sobrecostes inasumibles con los precios que hay en el mercado. Cada dos o tres semanas tenemos que pagar para que nos suban una cuba de agua. El terreno está muy seco y los cereales que sembramos apenas han dado producción, así que recurrimos a más piensos, cuyos precios se están encareciendo por el contexto geopolítico. Aunque llueva mucho en octubre o noviembre, el invierno se nos hará muy largo”.
Los agricultores del interior de Castellón y Valencia asimismo manifiestan su preocupación por notables mermas de cosechas, como consecuencia de la falta de precipitaciones, en cultivos como las uvas, las almendras, algarrobas, avellanas y aceitunas. En Castellón, Traver subraya que “el rendimiento de las almendras en algunas zonas se prevé bajo, ya que muchas ni siquiera se acaban de abrir y apenas ganan peso. Se espera una merma en las avellanas de la zona. Las aceitunas también están visiblemente arrugadas debido al estrés hídrico y ya veremos si las recolectamos o no”.
En áreas interiores de Valencia los efectos son similares. El responsable de Utiel-Requena de AVA-ASAJA, Luis Julián Pérez, señala que “prácticamente llevamos cuatro meses sin llover. Conforme avanza la vendimia, sabemos que habrá menos cosecha de uvas. Las aceitunas lo están pasando muy mal. Las almendras no son capaces de soltar la piel. En el interior también necesitamos vivir. Si nos quitan la agricultura y la ganadería, a ver qué va a quedar en estos pueblos”.
Por ello, AVA-ASAJA pide medidas de apoyo a corto y largo plazo a todas las administraciones con competencias en agua y agricultura. En primer lugar, plantea el establecimiento de ayudas económicas y ventajas fiscales destinadas a aquellos agricultores y ganaderos que sufran graves pérdidas de producción y sobrecostes a causa de la sequía.
Por otra parte, exige una ampliación de los riegos de apoyo que permitan estabilizar la producción en explotaciones actualmente de secano, así como una mayor apuesta por la construcción y modernización de infraestructuras hidráulicas que optimicen el almacenamiento y distribución del agua. A juicio de AVA-ASAJA, las balsas que la Generalitat Valenciana está habilitando en Castellfort y Cinctorres -que contarán con una reserva de 20 millones de litros de agua para garantizar el abastecimiento ganadero en Els Ports- son una iniciativa que debería extenderse al resto de comarcas.
