Los 500 millones de euros anunciados por la Comisión Europea evidencian la gravedad de la situación, pero no compensan el impacto que el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono tendrá sobre los costes de producción de los agricultores europeos.
ASAJA ha instado al Gobierno de España a defender en el próximo Consejo de la Unión Europea un mecanismo de salvaguardia eficaz que permita suspender temporalmente la aplicación del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) a los fertilizantes cuando se produzcan situaciones de crisis que disparen los precios.
La petición se produce después de que la Comisión Europea anunciara la movilización de 500 millones de euros para hacer frente a la actual crisis de los fertilizantes. Para ASAJA, esta decisión pone de manifiesto la magnitud del problema que afrontan los agricultores españoles y europeos, pero resulta insuficiente mientras se mantengan medidas que continúan incrementando los costes de producción.
Es imprescindible que el Reglamento del CBAM incluya una cláusula de salvaguardia sólida y operativa que permita suspender temporalmente este mecanismo cuando se registren incrementos excepcionales en los precios de los fertilizantes. Sin una herramienta eficaz de este tipo, los agricultores europeos seguirán asumiendo unos costes que comprometen la rentabilidad de las explotaciones y la competitividad de la producción agraria comunitaria.
Los fertilizantes representan entre el 15% y el 30% de los costes de producción de muchas explotaciones agrícolas. Por ello, cualquier incremento significativo de su precio tiene consecuencias directas sobre la viabilidad económica de agricultores y ganaderos. A ello se suma que cerca del 30% de los fertilizantes nitrogenados utilizados en la Unión Europea proceden de importaciones, por lo que el gravamen asociado al CBAM tiene un impacto especialmente relevante sobre el mercado.
Desde comienzos de 2026, los precios de los fertilizantes han experimentado fuertes incrementos. Tras la entrada en vigor del CBAM, los precios aumentaron en torno a un 15% respecto a los niveles registrados a finales de 2025. Posteriormente, las tensiones geopolíticas internacionales han agravado aún más la situación, elevando considerablemente los costes de aprovisionamiento para los agricultores europeos.
Según las estimaciones realizadas por Copa-Cogeca, el coste directo del CBAM para los fertilizantes alcanzará los 820 millones de euros en 2026. Esta cifra supera ampliamente el importe de la ayuda extraordinaria anunciada por la Comisión Europea y continuará aumentando progresivamente en los próximos años. De mantenerse el actual diseño del mecanismo, el coste acumulado para los agricultores europeos podría alcanzar los 12.000 millones de euros hasta 2034.
Advertimos además de que el impacto real podría ser todavía mayor si los fertilizantes producidos en la Unión Europea continúan ajustando sus precios al alza siguiendo la evolución de los fertilizantes importados. En ese escenario, la carga económica para el sector agrario europeo podría multiplicarse, afectando directamente a la competitividad de las explotaciones.
La organización alerta de que el encarecimiento continuado de los fertilizantes está condicionando ya las decisiones productivas de numerosos agricultores. La reducción de las dosis de fertilización, los cambios en las rotaciones de cultivo o incluso la disminución de determinadas superficies de producción son algunas de las consecuencias que podrían derivarse de esta situación.
Recordamos que cualquier reducción de la capacidad productiva europea tendría consecuencias directas sobre la seguridad alimentaria, la disponibilidad de materias primas agrarias y los precios de los alimentos para los consumidores.
Por ello, consideramos que la respuesta a la actual crisis no puede limitarse únicamente a ayudas económicas puntuales. Resulta igualmente necesario evitar que instrumentos regulatorios como el CBAM agraven las dificultades que atraviesa el sector agrario en momentos de especial tensión en los mercados.
Ante el debate que tendrá lugar en el Consejo de la Unión Europea, desde ASAJA solicitamos al Gobierno de España que apoye el mantenimiento de un artículo 27 bis eficaz y que garantice la suspensión temporal del CBAM para los fertilizantes cuando se produzcan incrementos significativos de precios. Defendemos que esta medida es esencial para proteger la rentabilidad de las explotaciones, preservar la competitividad de la agricultura española y europea y garantizar el suministro de alimentos en un contexto internacional cada vez más incierto.

