ASAJA de Castilla y León ha pedido a la consejera de Medio Ambiente y Energía, María González Corral, que flexibilice los requisitos que se exigen para hacer quemas controladas que regeneren y mejoren los pastos. Esta práctica tradicional, tan antigua como la profesión ganadera, se ha dejado de utilizar debido a la estricta normativa que lo regula, lo que ha hecho que, a lo largo de las últimas décadas, se hayan perdido miles de hectáreas de pasto que se han convertido en monte bajo, impidiendo el aprovechamiento a diente de la hierba por los animales –sobre todo ovinos, bovinos y equinos– y propiciando que se conviertan en espacios propicios para la generación y expansión incontrolada de los incendios forestales.
Con esta medida se trataría de “limpiar el monte”, el público y el privado, mediante esta práctica tan recomendable para la prevención de los incendios, preservando así la superficie forestada y el arbolado, y aumentando y mejorando los pastizales para el ganado. Con esta práctica, sostenida en el tiempo, se puede incrementar la carga ganadera en muchos de nuestros montes, generando así oportunidades para los jóvenes que se incorporan al sector.
La quema controlada de pastos y monte bajo debe de sustituir en gran medida a los desbroces mecánicos, práctica esta última que es poco eficiente por el elevado coste económico y el impacto ambiental por el alto consumo de combustibles fósiles (gasóleo). La Junta de Castilla y León ha gastado importantes cantidades de dinero de la PAC en esta medida de desbroces mecánicos, que han podido favorecer mucho a las empresas de servicios, pero poco a los ganaderos, porque se ha actuado en superficies muy limitadas.
La petición de ASAJA va encaminada a una normativa –basta con que sea una simple resolución–, que permita a los ganaderos la gestión de estas quemas con una comunicación y unas normas básicas de obligado cumplimiento, reservando para las brigadas forestales aquellos casos más excepcionales que así lo requieran.
Esta es una vieja reivindicación de la organización agraria que nunca ha tenido una respuesta satisfactoria por parte de los titulares anteriores del departamento con competencias en la materia. Una situación similar había ocurrido hasta ahora con las quemas controladas de rastrojos, hasta que el actual consejero de Agricultura y Ganadería, en una decisión acertada y valiente, lo ha autorizado.
