La organización reclama reducir por debajo del euro el precio del combustible agrícola, medidas estructurales para mejorar la rentabilidad de las explotaciones y ayudas directas para la ganadería extensiva afectada por la sequía
ASAJA Huesca ha analizado esta mañana, en rueda de prensa, la situación que atraviesa actualmente el sector agrario y ganadero, marcada por el incremento de los costes de producción, la falta de rentabilidad, la sequía y los daños provocados por los incendios forestales.
En la comparecencia han intervenido Fernando Luna, presidente, y Ramón Solanilla, secretario general de ASAJA Huesca.
Los costes de producción se disparan y amenazan la siembra
ASAJA Huesca ha puesto el foco en el fuerte incremento experimentado por los carburantes y fertilizantes. La organización advierte de que esta situación está llevando a que determinadas producciones dejen de ser económicamente viables.
Como ejemplo, ASAJA señala la situación del secano, donde estima que entre un 35% y un 40% de la superficie podría quedarse esta campaña sin sembrar ante la falta de rentabilidad.
En el caso del maíz, la organización pone como ejemplo la evolución del coste de producción: una tonelada de maíz suponía alrededor de 200 euros en la campaña de 2026, mientras que para la campaña de 2027 el coste se sitúa en torno a los 250 euros.
ASAJA recuerda, además, que el agricultor no recibe necesariamente un precio equivalente al coste de producción, ya que el precio percibido está condicionado, entre otros factores, por las cotizaciones y referencias del mercado y por el precio en puerto.
Para Fernando Luna:
“No podemos seguir trasladando al agricultor unos costes que hacen inviable producir. El problema no es solamente que suban los carburantes o los fertilizantes; es que todos estos incrementos se acumulan sobre unas producciones cuyo precio de venta no permite recuperar los costes”.
ASAJA reclama que el carburante no supere un euro y la revisión de las cláusulas de salvaguarda
Entre las medidas planteadas, ASAJA Huesca considera prioritario actuar sobre el precio de los carburantes. La organización reclama una reducción del impuesto de hidrocarburos y una bonificación por parte del Ministerio, con el objetivo de que el precio del combustible utilizado por agricultores y ganaderos no supere el euro por litro.
“Para ASAJA, todo lo que sea pagar más de un euro por el carburante resulta inviable para muchas explotaciones”, ha señalado Ramón Solanilla.
El secretario general ha añadido que el impacto de esta subida no se limita a la agricultura; también incrementa los costes de producción de la ganadería, las frutas y las hortalizas y, en última instancia, repercute sobre el conjunto de la cesta de la compra.
La organización también plantea, dentro de las medidas temporales, la revisión de las cláusulas de salvaguarda para las importaciones de cereal, que llevan dos décadas sin una revisión suficiente.
Medidas estructurales para evitar que las ayudas temporales se conviertan en permanentes
ASAJA Huesca considera necesario avanzar hacia medidas estructurales que permitan mejorar la rentabilidad de las explotaciones y evitar la cronificación de las ayudas extraordinarias.
Entre sus propuestas se encuentran:
- Impulsar la concentración parcelaria para mejorar la dimensión y rentabilidad de las explotaciones.
- Mayor inversión en la modernización de regadíos.
- Incrementar la inversión en investigación para disponer de nuevas materias activas y alternativas eficaces frente a las plagas, especialmente ante la retirada o prohibición de determinados productos fitosanitarios.
- Revisar el impacto de determinadas políticas y normativas europeas, entre ellas la Agenda 2030 y la Ley de Restauración de la Naturaleza.
- Reforzar el apoyo a la ganadería, incluyendo el aprovechamiento de estiércoles y purines como recurso.
- Control real de la fauna salvaje, especialmente ante los daños ocasionados por las poblaciones de conejos en los cultivos de secano.
- Reducir la normativa y la burocracia que soportan agricultores y ganaderos.
Sequía: ayudas directas para la ganadería extensiva
La organización reclama ayudas directas para la ganadería extensiva ante una reducción estimada de entre el 45% y el 50% del forraje, tanto en cantidad como en calidad, respecto a años anteriores.
A esta menor disponibilidad de alimento se suma que los animales tendrán que comenzar a recibir alimentación suplementaria aproximadamente un mes antes, lo que supondrá un incremento de los costes de producción que la organización calcula que podría llegar a duplicarse en determinados casos.
ASAJA expresa además su preocupación por la cubrición de los animales debido a las altas temperaturas y a la menor calidad de los pastos y solicita una ayuda específica similar a la ayuda asociada existente para el ovino y el vacuno de carácter extensivo.
Incendios: ayudas para los ganaderos y aprovechamiento de las zonas afectadas
Respecto a los incendios forestales, ASAJA Huesca ha valorado positivamente las indemnizaciones aprobadas por el Gobierno de Aragón para tractores y maquinaria afectados, y ha reclamado que estas ayudas se abonen lo antes posible.
La organización solicita asimismo la puesta en marcha de una línea específica de ayudas para los ganaderos afectados por los incendios, así como que en las parcelas afectadas pueda mantenerse el aprovechamiento ganadero mediante el pastoreo sin que ello perjudique a la declaración de la PAC.
ASAJA pide también que no se cobren tasas a los ganaderos afectados.
Por último, la organización plantea el apoyo al vallado virtual como herramienta de prevención de incendios, dentro de una estrategia que permita compatibilizar la actividad ganadera extensiva con la gestión y prevención del riesgo de incendios en el medio rural.
“El sector necesita rentabilidad y soluciones a largo plazo”
Desde ASAJA Huesca se recuerda que los incrementos de costes de producción no solamente afectan a los cereales, sino también a la ganadería, frutas y verduras, repercutiendo finalmente en la cesta de la compra de los consumidores.
Ramón Solanilla ha insistido en que:
“Las ayudas extraordinarias son necesarias cuando se producen situaciones excepcionales, pero no pueden convertirse en la única respuesta. Lo que necesita el sector son condiciones que permitan producir y vivir de la agricultura y la ganadería generando economía en el medio rural”.
Por su parte, Fernando Luna ha subrayado que:
“Si no se actúa sobre los costes y sobre los problemas estructurales que están reduciendo la rentabilidad, cada vez tendremos más superficie que no se podrá sembrar y más explotaciones con dificultades para continuar, poniendo en peligro algo tan fundamental como es la soberanía alimentaria”.
