ASAJA Alicante manifiesta su rechazo frontal a los proyectos de macroplantas fotovoltaicas “La Balsa” y “La Cascada”, promovidos en los términos municipales de Novelda, Monforte del Cid, Aspe y Agost por la empresa Chopo Desarrollos España S.L., por considerar que suponen una grave amenaza para el futuro de la agricultura del Valle del Vinalopó, especialmente, para las explotaciones de regadío dedicadas a la uva de mesa.
La organización insiste en que la transición energética “no puede hacerse en contra de la actividad agraria”. En este sentido, considera inadmisible que instalaciones de estas dimensiones ocupen suelo agrícola fértil y en producción cuando existen alternativas viables en terrenos de secano, suelos forestales, espacios degradados o eriales que permitirían compatibilizar el desarrollo de las energías renovables con la protección del sector primario.
ASAJA Alicante recuerda que “el suelo agrario es un recurso estratégico que garantiza la producción de alimentos, el mantenimiento del empleo rural, la actividad económica de la comarca y la conservación de un paisaje agrícola único”. La pérdida de cientos de hectáreas de regadío, en concreto 340, supondría un daño irreparable para numerosas explotaciones familiares.
Especial preocupación genera la afección potencial sobre parcelas vinculadas a la Uva de Mesa Embolsada del Vinalopó, un cultivo emblemático que constituye uno de los principales motores económicos y sociales de la comarca y cuya continuidad depende de la preservación de su superficie agrícola y de su tejido productivo.
Reunión informativa y alegaciones
Con el objetivo de informar a los afectados y coordinar una respuesta conjunta, ASAJA Alicante celebrará este miércoles, 17 de junio, a las 19:30 en la Casa de Cultura de Novelda una reunión abierta a agricultores y afectados en la que participará el departamento jurídico de la entidad agraria. El encuentro abordará la tramitación administrativa y explicará los dos borradores de alegaciones que presentará la organización agraria:
En primer lugar, oponernos a la autorización administrativa con fundamentos jurídicos y defensa del suelo estratégico y esencial para la producción primaria sobre un proyecto que carece de una adecuada valoración del impacto agrario, no acredita suficientemente la inexistencia de alternativas menos lesivas y pone en riesgo explotaciones agrícolas de elevado valor económico, social y patrimonial.
En segundo lugar, en lo referido al estudio de impacto ambiental, principalmente por el tema del fraccionamiento, dado que no es legal dividir artificialmente un único proyecto en dos más pequeños para evitar una evaluación ambiental más exigente.
El secretario técnico de ASAJA Alicante, Ramón Espinosa, exige que se estudien de manera rigurosa emplazamientos alternativos y que todas las administraciones, local, autonómica y central deben mostrarse predispuestas a actuar a favor de la agricultura. “Estamos a favor de las renovables, pero no sobre suelo agrícola productivo de alto valor”.
En concreto, “los ayuntamientos afectados deben ejercer un papel activo en la defensa de los intereses de sus vecinos y de su principal patrimonio económico”. ASAJA Alicante considera imprescindible que los consistorios lideren una posición común en defensa del sector primario, escuchen las demandas de agricultores, propietarios y colectivos afectados y se opongan a actuaciones que comprometen el futuro de la agricultura en la comarca.
Asimismo, la entidad agraria informa que se personará en el procedimiento y utilizará todos los instrumentos legales y administrativos a su alcance para impedir que el desarrollo de estas macroplantas suponga la desaparición de suelo agrícola productivo y reivindica un modelo de implantación de energías renovables ordenado y con planificación que tenga en cuenta el carácter esencial de la agricultura.
En definitiva, “no suscribimos este tipo de proyectos en los que los beneficios se concentran en promover inversiones y los impactos negativos recaen sobre agricultores y vecinos”.
Fuente: ASAJA Alicante
