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AgroEmprende 5.0

Servicio integral de asesoramiento y apoyo al emprendimiento rural de ASAJA

AgroEmprende 5.0 es la nueva edición del servicio técnico de asesoramiento y acompañamiento impulsado por ASAJA, dirigido a emprendedores del medio rural que desean iniciar, consolidar o modernizar su actividad en el sector agrario. Esta edición da continuidad al proyecto original, adaptándolo a los nuevos retos tecnológicos, económicos y ambientales del sector.

El programa nace con el objetivo de fomentar el autoempleo, impulsar la modernización de las explotaciones agrarias y favorecer la digitalización, la sostenibilidad y el relevo generacional, contribuyendo activamente al desarrollo equilibrado del medio rural.

Objetivos del programa

AgroEmprende 5.0 persigue, entre otros, los siguientes objetivos estratégicos:

Fomentar el relevo generacional y atraer a jóvenes y mujeres al sector agrario

Apoyar iniciativas de emprendimiento y autoempleo en zonas rurales

Facilitar la modernización y digitalización de explotaciones agrarias

Promover modelos productivos sostenibles y competitivos

Acompañar al sector en la adaptación a las exigencias normativas y del mercado

Personas destinatarias

AgroEmprende 5.0 está dirigido a:

Jóvenes y mujeres interesados en emprender en el medio rural

Agricultores y ganaderos que desean modernizar o diversificar sus explotaciones

Autónomos rurales que buscan consolidar o ampliar su actividad económica

Personas desempleadas interesadas en el autoempleo agrario como alternativa profesional

Acceso al programa

Las personas interesadas en participar en AgroEmprende 5.0 pueden contactar con ASAJA a través de los siguientes canales:

Whatsapp

638 16 06 77

Teléfono

91 533 67 64

Correo electrónico

info@asaja.com

Presencial

Calle Agustín de Betancourt, 17, 2ª planta, 28003 Madrid

Noticias

Dacian Ciolos: China y Europa – Una nueva ambición para una nueva agricultura basada en el conocimiento

Beijing/ Academia de Ciencias Agrícolas de China 13 de junio de 2012 Es un honor dirigirme a ustedes hoy, me gustaría agradecer a las autoridades de la  Academia haberme invitado a hacerlo. Me gustaría agradecer a los 41 institutos de investigación CAAS y a su personal por la activa cooperación que tienen en muchos proyectos actuales en el campo de la agricultura, la alimentación, la protección medioambiental y las tecnologías a nivel europeo o con los Estados miembros de la Unión Europea. Estoy seguro que para los próximos 5 a 10 años, vamos a llevar a cabo una gran cantidad de todo el trabajo realizado y la cooperación desarrollada hasta el momento. Existe una necesidad real e interés, por ambos lados, para fortalecer la cooperación estratégica entre nosotros. En Europa, nos gusta decir que la Necesidad es la Madre de la Invención. Una y otra vez, como humanos, hemos demostrado una habilidad formidable para ser inventivos e innovadores cuando nos enfrentamos a nuevos desafíos. Y probablemente en China, se ha hecho más que en cualquier parte del mundo en el área de la agricultura. El hecho de que se las han arreglado para alimentar a 1.400 millones de personas es  una fuente importante de optimismo, sobre todo sabiendo que la tierra cultivable de China representa sólo el 10 por ciento de la tierra total cultivable en el mundo. Y han demostrado que pueden sustentar más del 20 por ciento de la población mundial. Pero todavía, el futuro será descubrir nuevos retos. La necesidad de invertir y trabajar juntos está más presente que nunca. Como expertos, conocen perfectamente las cifras. Tenemos que estar preparados para que en 2050 se pueda alimentar a 9.000 mil millones de personas que seremos en el planeta – esperemos que ofreciendo mejores condiciones de vida y un acceso seguro a alimentos sanos y de calidad para nuestra gente. Sabiendo que la hambruna afecta actualmente a casi 1.000 millones de personas. Esto da una idea de la dimensión de los próximos retos que se plantean. Si la tendencia del consumo actual continúa, podemos esperar que la demanda de alimentos se incremente en un 70 por ciento, a la vez que lo hará la demanda de piensos, fibra, biomasa y material. Por lo tanto, esto lleva a dos importantes cuestiones: ·         ¿Somos capaces de hacer frente al desafío de la seguridad alimentaria del siglo XXI? ·         Entonces, ¿Cómo conseguimos ese objetivo? En el pasado, hemos logrado ganancias de productividad de hasta un 20 por ciento por década. Pero hemos visto el impacto de ciertas técnicas agrícolas, que llevan a la sobreexplotación de los recursos naturales y a un impacto negativo en el medioambiente. Los costes de esos efectos colaterales son difíciles de evaluar. En Europa, los científicos consideran que sólo el 11 por ciento de nuestros ecosistemas están en buen estado, el 45 por ciento de los suelos de la UE sufren de problemas de calidad. Por eso, para resumir en pocas palabras, debemos producir más con menos, que implica fundamentalmente un cambio hacia una senda de crecimiento diferente. Estamos entrando en un mundo que el que no sólo hay incertidumbres relativas al cambio climático y medioambientales sino también incertidumbres económicas, con una volatilidad de los mercados sin precedentes, e incertidumbres sociales, generadas por ejemplo por la gran brecha entre el nivel de vida en las áreas urbanas y rurales. Estos tres climas de incertidumbre crean inestabilidad y reclaman acción a nivel local, nacional e internacional. Por supuesto, necesitamos invertir recursos tanto humanos como financieros en investigación e innovación – a estos importantes aspectos volveré más tarde. Pero también necesitamos invertir en el papel multifuncional de la agricultura como la principal estructura de nuestras áreas rurales. Y esto va más allá de la aritmética, más allá de una política sólo encaminada a aumentar los rendimientos de los campos o la productividad de la leche. Los retos actuales son complejos. Necesitamos adoptar una nueva perspectiva sobre la agricultura para poder considerarla en todos sus múltiples aspectos. Además de la seguridad alimentaria, que por sí misma es muy compleja, existen las variables de los recursos naturales a preservar y del desarrollo territorial – es decir las actividades económicas que traen puestos de trabajo y crecimiento a las áreas rurales. Esta nueva perspectiva también significa tener en cuenta todos los aspectos relativos a la economía agrícola, incluyendo, por ejemplo, el tema del valor añadido dentro de la cadena alimentaria, la organización de sectores específicos y, sobre todo, un desarrollo equilibrado de las áreas rurales. Estoy convencido de que los ingresos de los agricultores y la diversificación de las economías rurales (por ejemplo en turismo), son parte de la respuesta al reto de la seguridad alimentaria mundial a largo plazo. Esta es la razón por la que, en los últimos años, la Unión Europea ha desarrollado un enfoque holístico para el Desarrollo Rural. Junto con los 27 Estados miembros de la UE, creamos programas de desarrollo rural con objetivos, metas e indicadores de éxito a nivel nacional y algunas veces a nivel regional. Este enfoque estratégico implica una gobernanza a varios niveles. Involucra a autoridades de la Unión Europea, nacionales, regionales y locales, dentro de una planificación de unos siete años. Implicó a institutos de investigación y la cooperación entre expertos. Involucra a las autoridades públicas e iniciativas privadas y una alta gama de conocimientos y experiencias. En este contexto, también se creó una estrategia llamada “LEADER” que, de momento, tiene 2300 grupos de acción local. Este enfoque se convirtió en un modelo para otras políticas a nivel europeo. LEADER involucra a todos los asociados públicos y privados alrededor del concepto de comunidad para crear dinamismo a nivel local con el fin de conseguir acciones muy concretas: desarrollar una corta cadena alimentaria, aumentar el valor añadido de los agricultores locales mediante la inversión en el proceso de alimentos a nivel local, etc. LEADER ha echado raíces en la tierra, ha brotado y ha comenzado a producir los frutos que hoy vemos.

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CIBE: Los Cultivadores de Remolacha de la UE dan la bienvenida la ponencia del PE sobre la OCM única

18 de junio de 2012 El 23 de junio de 2011, el Parlamento Europeo había aprobado por mayoría una resolución sobre “la PAC hacía 2020: alcanzar los retos alimentarios, de recursos naturales y territoriales del futuro”, en donde se recomendó que “el régimen del mercado del azúcar se ampliara al menos hasta 2020 en su forma actual”. En este contexto, CIBE acoge con satisfacción el trabajo hecho por el Ponente del Comité de Agricultura y Desarrollo Rural del Parlamento Europeo, Michel Dantin, sobre la propuesta legislativa para la regulación de la OCM única post-2013, presentada hoy, 18 de junio de 2012, en la reunión del Comité. En particular, a los cultivadores de la UE les agrada la orientación general de la propuesta del Ponente de ampliar el actual régimen del azúcar hasta 2020, junto con el reforzamiento de las herramientas de mercado disponibles al introducir la posibilidad de liberar azúcar fuera de cuota en el mercado de la UE cuando sea necesario, con el fin de asegurar un buen equilibrio del mercado de la UE para el periodo hasta 2020. Los cultivadores de remolacha también aplauden el énfasis del Ponente sobre el mantenimiento de la posición negociadora de los cultivadores para asegurarse una retribución justa por sus productos. La necesidad de conseguir un equilibrado mercado del azúcar de la UE y un sector de la remolacha competitivo después de la drástica reforma de 2006 subraya lo crucial que es mantener hasta 2020 las cuotas nacionales, el precio mínimo de la remolacha, los acuerdos interprofesionales y las apropiadas herramientas de gestión. CIBE señala que el Ponente ha reconocido esta necesidad. La propuesta del Ponente de que antes del 1º de julio de 2018 la Comisión debería presentar un informe al Parlamento y Consejo sobre el futuro del sector después de 2020 también evidencia que el Ponente lo considera esencial para preparar el sector para después de 2020. CIBE distingue en particular que se prestaría atención a la necesidad de mantener un sistema contractual justo y un sistema de declaración de precio del azúcar. Esto constituiría el primer paso para asegurar un equilibrio justo de derechos y obligaciones entre empresas azucareras y cultivadores de remolacha azucareras, y permitir un reparto equitativo del valor añadido en la cadena alimentaria. Los cultivadores de remolacha de la UE continuarán contribuyendo activamente en el debate y solicitan al Comité de Agricultura y Desarrollo Rural del PE, al Parlamento Europeo y al Consejo que respeten la propuesta del Ponente del PE de ampliar el régimen del azúcar al menos hasta 2020 con las herramientas apropiadas y un marco contractual. TRADUCCIÓN DE ASAJA

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Con AgroEmprende 5.0, ASAJA reafirma su compromiso con el desarrollo rural sostenible y con el acompañamiento real y efectivo de los emprendedores rurales, apostando por un sector agrario moderno, innovador y con futuro.
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