ASAJA Aragón reclama que la UE revise los aspectos más restrictivos antes de alcanzar un acuerdo, teniendo en cuenta las condiciones climáticas, las distancias y la viabilidad económica de las explotaciones.
ASAJA Aragón vuelve a alertar de las consecuencias que la futura normativa europea de bienestar animal durante el transporte puede tener para el sector ganadero. La organización ya trasladó esta preocupación en febrero de 2025 y advierte de nuevo de que las medidas planteadas podrían incrementar entre un 25% y un 30% los costes de los ganaderos, comprometiendo la rentabilidad y la competitividad de las explotaciones.
La preocupación cobra especial relevancia ante la reunión prevista para el próximo 23 de octubre, en la que el Grupo de Trabajo del Consejo de la Unión Europea sobre Animales y Asuntos Veterinarios, en su sección de Bienestar Animal, debatirá la propuesta legislativa relativa a la protección de los animales durante el transporte.
Las negociaciones avanzan hacia la identificación de los principales puntos de desacuerdo entre los Estados miembros, mientras la Presidencia irlandesa pretende alcanzar un acuerdo antes de finalizar el año.
Para ASAJA Aragón, esta negociación resulta decisiva para evitar que una regulación uniforme termine perjudicando especialmente a territorios como Aragón, donde la ganadería intensiva tiene un peso destacado y las distancias hasta los mataderos y los principales puertos de exportación condicionan la actividad.
Uno de los aspectos que más inquieta al sector es la reducción de la capacidad de carga de los camiones. Según los datos trasladados por ASAJA Huesca y las asociaciones de transportistas, la propuesta podría reducir en torno a un 30% el número de animales transportados por vehículo. Esto obligaría a utilizar tres camiones donde actualmente bastan dos, aumentando los costes logísticos y las necesidades de transporte.
A ello se suma la preocupación por los límites de temperatura previstos en la normativa. ASAJA Aragón considera imprescindible que las condiciones de transporte tengan en cuenta las diferencias climáticas entre los países europeos. En España, las altas temperaturas estivales son habituales, mientras que en los países del norte de Europa se registran condiciones muy diferentes. Aplicar criterios uniformes sin atender a estas circunstancias puede generar dificultades operativas y perjudicar especialmente a las explotaciones del sur de Europa.
La organización recuerda, además, que Aragón se encuentra alejado de importantes centros de sacrificio y de los puertos de exportación. Un endurecimiento de las condiciones de transporte podría dificultar la comercialización de animales y comprometer la capacidad exportadora de un sector estratégico para la economía y el empleo rural.
ASAJA Aragón defiende el bienestar animal como una prioridad, pero reclama que las nuevas exigencias se apoyen en criterios científicos, sean proporcionadas y resulten viables desde el punto de vista económico y operativo.
Por ello, reclama a la Presidencia irlandesa del Consejo de la UE y a los Estados miembros que, en la reunión del próximo 23 de octubre, revisen los aspectos más restrictivos de la propuesta. ASAJA Aragón insiste en que no se puede construir una política europea de bienestar animal a espaldas de quienes producen los alimentos.

