Alrededor de 500 agricultores se han concentrado esta mañana en la plaza del Pilar de Zaragoza, frente a la Delegación del Gobierno, convocados por las organizaciones agrarias aragonesas ARAGA, ASAJA Aragón, UAGA-COAG y UPA Aragón. La protesta tiene como objetivo reclamar medidas estructurales que permitan garantizar la viabilidad, competitividad y futuro del sector agrario.
Las organizaciones denuncian el fuerte incremento de los costes de producción —fertilizantes, carburantes, energía, maquinaria y otros suministros— y advierten de que alrededor del 40% del cereal aragonés corre este año el riesgo de no sembrarse.
El secretario general de ASAJA Aragón, Ramón Solanilla, ha señalado que “el campo es una rueda muy grande llena de parches” y ha reclamado al nuevo Gobierno que “trabaje en medidas estructurales para hacer un sector fuerte”. Solanilla ha recalcado además que “no podemos trabajar a pérdidas” y que las explotaciones agrarias “tienen que ser rentables como el resto de empresas de otros sectores”, porque, ha subrayado, “en el campo somos también empresarios”.
Desde ASAJA Aragón se insiste asimismo en que la preocupación por el futuro del campo “es una preocupación de todos”, ya que todos somos consumidores. Solanilla ha advertido de que, si las explotaciones dejan de ser viables y se reduce la superficie cultivada, podemos poner en riesgo nuestra soberanía alimentaria, al aumentar la dependencia de alimentos producidos fuera. El manifiesto alerta precisamente de que la desaparición de explotaciones reduciría la capacidad de producir alimentos y aumentaría la dependencia del exterior.
En este contexto, ASAJA Aragón llama también a reflexionar sobre la evolución del precio de la cesta de la compra: “Cada día vemos cómo aumenta el precio de la cesta de la compra, pero esa subida no se está trasladando de la misma manera al productor”, recoge el manifiesto. “No puede ser que producir alimentos sea cada vez más caro, que comprarlos sea cada vez más caro y que quien produce no pueda obtener una rentabilidad suficiente para continuar”, señala el documento.
Durante la concentración, el sector ha reclamado reducir los costes y mejorar la rentabilidad de las explotaciones, simplificar la normativa y reducir la burocracia, facilitar la modernización y el relevo generacional y garantizar un marco estable que permita a agricultores y ganaderos invertir y trabajar con seguridad.
