El consumo per cápita de carne de vacuno en el hogar se situó en 3,77 kilos durante 2025, un 3,33 % menos que el año anterior. Así lo recoge el Informe sobre Consumo Alimentario correspondiente a ese ejercicio. El consumo de carne en su conjunto aumentó un 3,6 %, mientras el gasto per cápita alcanzó los 52,67 euros anuales, un 9,7 % más.
El consumo extradoméstico de vacuno fue de 2,25 kilos por persona y año, levemente inferior al del año precedente. Es la segunda carne más consumida fuera del hogar, solo por detrás del pollo. En la serie 2019-2025, el pollo crece un 1 % y la ternera un 0,5 %, mientras el porcino retrocede un 14,6 % y el cordero un 28,3 %.
Por canales de venta, casi el 50 % de la carne fresca de vacuno se adquiere en supermercado, que pierde un 2,25 % de la demanda respecto al año anterior. La tienda tradicional concentra el 34,5 % del volumen, muy por encima del 10,6 % que representa en el conjunto de la alimentación.
El perfil de compra intensiva corresponde a hogares de nivel socioeconómico alto y medio, con un responsable de compras de más de 50 años. En cuanto al ciclo de vida, predominan las parejas con hijos medianos y mayores, las parejas adultas sin hijos y los hogares de retirados y jubilados.
Por edades, los mayores de 65 años son el colectivo con mayor consumo per cápita, con 5,90 kilos por persona y año, frente a los 2,43 kilos de quienes tienen entre 35 y 49 años. Los retirados y jubilados alcanzan los 6,27 kilos, muy por encima del promedio nacional, mientras las parejas con hijos pequeños registran la menor ingesta, con 1,89 kilos.
Por comunidades, el País Vasco encabeza el consumo con 5,62 kilos por persona y año. Superan también el promedio Castilla y León, Galicia, Asturias, Cataluña y la Comunidad de Madrid, entre otras. Extremadura registra la menor ingesta, con 1,87 kilos.
Fuente: ASAJA Jaén

