El Ministerio de Agricultura reconoce que, de los 424.593 agricultores incluidos como posibles beneficiarios en el primer listado de las ayudas por el encarecimiento de los fertilizantes con motivo de la crisis en Oriente Medio, solo 249.376 van a recibir la ayuda tras haber realizado los trámites digitales impuestos para aceptar el pago. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) critica duramente al Gobierno por llevar a cabo una estrategia que, por acción u omisión, deja fuera a más del 40% de los primeros beneficiarios de esta línea de ayuda.
“Qué mal lo ha hecho del Ministerio cuando, con la necesidad que hay en el sector agrario, más de 175.000 agricultores y ganaderos se han quedado sin ayuda pese a tener derecho a la misma. Es cierto que era una cantidad exigua, ridícula en comparación con el dineral que nos estamos gastando en estos insumos -desde la guerra en Irán se han encarecido de media un 33% y en el caso de algunos abonos nitrogenados incluso se han duplicado- pero es injusto que desde la Administración se pongan trabas burocráticas y no se escuchen las demandas del colectivo, que habíamos pedido facilidades para que ningún productor se quedara excluido”, lamenta el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado.
La asociación había advertido al Ministerio que miles de agricultores podrían verse excluidos de esta medida de apoyo, tal como ha acabado sucediendo, debido a varias causas que el Ministerio de Agricultura se ha negado a rectificar. Ante todo, AVA-ASAJA reclamó que la ayuda se concediera automáticamente, sin necesidad de efectuar ningún trámite por medios digitales, del mismo modo que el Gobierno aprobó otras líneas de ayuda en el contexto de la guerra en Ucrania.
Además, la organización agraria solicitó, sin éxito, que se ampliara, del 27 de julio al 30 de septiembre, el plazo de solicitud decretado por el Gobierno, debido a su excesiva brevedad, por convocarse en pleno verano, por las dudas sin resolver en diferentes casuísticas, por los problemas informáticos que presentó la aplicación gubernamental, por solaparse con la tramitación de otras líneas de ayudas y dado el desconocimiento generalizado sobre los procesos digitales que caracteriza a este colectivo tan envejecido.
Aguado añade que “si hubiera voluntad de ayudar a todos los agricultores y ganaderos en un contexto de elevados costes de producción, con los fertilizantes en máximos históricos, el Gobierno no pondría ninguna traba y abonaría el importe de manera automática, sin burocracia. En el caso de la Comunidad Valenciana, creemos que el porcentaje de posibles beneficiarios que se han quedado sin ayuda será todavía más escandaloso respecto al conjunto de España, a causa del mayor envejecimiento de la población agraria y de la estructura minifundista de la mayoría de las explotaciones. Desde los servicios técnicos de AVA-ASAJA hemos ayudado a centenares de asociados a tramitar sus ayudas, pero muchos otros se han quedado sin una ayuda que merecen y necesitan”.
Fuente: AVA-ASAJA

