Los daños provocados por incendio en las producciones agrícolas y ganaderas están cubiertos por el seguro agrario que gestiona Agroseguro. Todos los productores asegurados cuentan con esa protección dentro de la garantía básica de cualquier póliza, tanto por daños en la producción como en la plantación, en el caso del arbolado o el viñedo. La cobertura alcanza asimismo a las cabañas ganaderas aseguradas.
En el caso concreto del cereal, la protección se extiende también a la producción que se haya visto afectada por la creación de cortafuegos preventivos que hayan resultado necesarios durante la extinción.
El seguro agrario cubre los daños con independencia del origen del fuego. El productor asegurado percibe la indemnización correspondiente y, si posteriormente se determina que el incendio fue provocado y se identifica al responsable, se tramita la recuperación de esa cantidad por parte de las aseguradoras.
Una vez sofocado el incendio y cuando pueda accederse con seguridad a la explotación para comprobar los daños, el agricultor debe contactar con su mediador y comunicar el siniestro a Agroseguro. Conviene recordar que los incendios no entran en el ámbito de cobertura del Consorcio de Compensación de Seguros.
Junto al seguro agrario pueden intervenir otras pólizas según los bienes afectados: el seguro de hogar cubre continente y contenido de la vivienda; el de industrias, el inmueble y su contenido, incluida la maquinaria; el de automóvil protege frente a incendio en las modalidades a todo riesgo, y conviene revisar la póliza en los demás casos. Las indemnizaciones no podrán superar en ningún caso el capital asegurado que figure en el contrato.
Fuente: AVA ASAJA

