ASAJA ha vuelto a exigir hoy, en el seno del Grupo de Trabajo de ENESA encargado de analizar las condiciones de la línea de seguro de cultivos herbáceos extensivos, una solución definitiva para los daños causados por fauna silvestre que actualmente no son indemnizados al ser considerados como «no nascencia». La organización agraria ha trasladado la necesidad de corregir esta situación, que perjudica gravemente a los agricultores afectados por la proliferación de especies cinegéticas, especialmente conejo de monte.
Durante la reunión, ASAJA ha solicitado la modificación de la actual normativa, con el fin de que los daños provocados por fauna sobre la semilla o las plántulas en las primeras fases del cultivo sean reconocidos como un siniestro indemnizable cuando quede acreditada su causa. Sin embargo, tanto Agroseguro como ENESA han rechazado la propuesta, manteniendo una interpretación que deja sin cobertura numerosos daños reales sufridos por los agricultores.
ASAJA considera injustificable que explotaciones que presentan evidentes daños provocados por fauna silvestre (conejos, flamencos en arroz, etc.) vean rechazada la indemnización bajo el argumento de la no nascencia. Esta situación genera una profunda sensación de indefensión entre los asegurados, que pagan sus pólizas con la expectativa de contar con una cobertura efectiva frente a riesgos que escapan completamente a su control.
La organización recuerda que el problema se ha agravado en los últimos años como consecuencia del incremento de las poblaciones de fauna silvestre en numerosas comarcas agrícolas. Los daños sobre las siembras son cada vez más frecuentes y su impacto económico resulta especialmente grave en un contexto de elevados costes de producción y creciente incertidumbre para las explotaciones agrarias.
ASAJA seguirá defendiendo la modificación de las condiciones del seguro agrario y reclamando que los agricultores reciban una indemnización justa por los daños realmente sufridos. El seguro agrario constituye una herramienta fundamental para la estabilidad de las explotaciones y no puede permitirse que situaciones como ésta erosionen la confianza de los productores en el sistema.

