La Comunidad de Regantes La Serreta y La Escala -que riega cerca de 500 hectáreas de cultivo en Real, Montroi, Montserrat y Llombai- fue una de los centenares de entidades de riego afectadas por la DANA. Casi 20 meses después, la empresa pública Tragsa acabó las obras de reparación, a falta de la puesta en marcha definitiva, pero las buenas noticias solo duraron un día, ya que esa misma noche los ladrones desvalijaron la nueva instalación para extraer el cobre.
La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) denuncia el asalto a esta entidad de riego asociada, tanto por los graves destrozos ocasionados -valorados en más de 25.000 euros- como por la premura y la impunidad con la que actuaron los ladrones, prácticamente a las pocas horas de finalizar las tareas de reconstrucción del pozo. La organización agraria también destaca que este delito no es puntual, sino que se suma a la oleada de robos en explotaciones agrarias, pozos y chalets que se están intensificando en esta zona.
Por ello, AVA-ASAJA reclama a las administraciones más vigilancia en los campos y en los centros de recepción de mercancía potencialmente sustraída, como chatarrerías y otras posibles vías del mercado negro, para atajar los robos, sobre todo de cobre: “Si la situación de desprotección y desamparo de los agricultores ya es calamitosa de por sí, el drama es doble para aquellos productores y entidades de riego que han sufrido los estragos de la riada y ahora, de nuevo, afrontan problemas para regar sus explotaciones y sobrecostes económicos que pueden llegar a ser inasumibles”.
El fatídico día 29 de octubre de 2024 la Comunidad de Regantes La Serreta y La Escala padeció importantes daños en la captación del barranco del Algoder en la Font de Llavar, así como en las tuberías que cruzaban otras ramblas, hidrantes, sistemas eléctricos e instalaciones de fontanería. Durante las semanas siguientes, los regantes acometieron unas primeras reparaciones de urgencia, apoyadas por una línea de ayudas de la Conselleria de Agricultura. Pero las tareas definitivas de reconstrucción se llevaron a cabo recientemente, por parte de la empresa pública Tragsa, dependiente del Ministerio de Agricultura.
Los responsables de la entidad de riego lamentan que “la semana pasada, por fin, Tragsa dio por concluida la reparación a falta de la puesta en marcha, pero los ladrones, que debían estar atentos a la evolución de las obras, decidieron actuar antes siquiera de que retomáramos los riegos. Creemos que se trata de una banda organizada y profesional que, además de conocer muy bien el terreno, demostró grandes conocimientos sobre instalaciones eléctricas, ya que durante cinco o seis horas desmontó todos los aparatos, incluido el centro de transformación, y sustrajo unos 200 metros de cobre. Todos estos meses hemos estado regando como hemos podido, a unos costes más elevados que si no hubiera ocurrido la DANA, y ahora afrontamos nuevos problemas en plena campaña de riego. No hay derecho”.
Además de una mayor vigilancia, AVA-ASAJA reitera la aplicación efectiva en el medio rural de la ley de multirreincidencia a fin de endurecer las penas por hurtos en explotaciones agrarias y reforzar la respuesta frente a la acumulación de delitos. En este sentido, exige medios adecuados y coordinación entre los cuerpos de seguridad y justicia. Según estimaciones de AVA-ASAJA, los robos en el sector agrario de la Comunitat Valenciana alcanzan pérdidas de 30 millones cada año.
Fuente: AVA-ASAJA

