En Reino Unido se consumen actualmente unas 70.000 toneladas de aceite de oliva por campaña, lo que equivale aproximadamente a 1 kilo por persona y año. Según recuerda el consultor estratégico Juan Vilar en su último estudio, el país cuenta desde hace más de dos décadas con producción propia gracias a unas 12 hectáreas de olivar cultivadas en su territorio.
Los principales focos del olivo en Reino Unido se localizan en tres zonas concretas. Una de ellas es Long Sutton, en Lincolnshire, situada al este del país, en la región baja y soleada conocida como The Fens, considerada la plantación de olivos más grande y septentrional del territorio británico.
Otro de los puntos destacados es la Isla de Oxney, en Kent, ubicada en el extremo sureste de Inglaterra. Esta zona cuenta con suelos arcillosos bien drenados y un clima más seco, condiciones que han permitido el desarrollo del cultivo del olivo.
La tercera área se encuentra en la Península de Roseland, en Cornualles, donde existe un microclima costero influido por las corrientes templadas del Atlántico. Esta situación mantiene la zona prácticamente libre de heladas severas, un factor determinante para el desarrollo del olivar.
El estudio recuerda además una curiosa referencia literaria anterior al cultivo moderno del olivo en Reino Unido. En el año 1600, William Shakespeare situó en su obra “Como gustéis” una cabaña rodeada de olivos en el Bosque de Arden, inspirado en un bosque real de Warwickshire.
Aunque Mark Diacono está considerado la primera persona en plantar olivos en Reino Unido en 2006, Shakespeare ya introdujo siglos antes esa posibilidad en la literatura. La presencia actual del olivar británico muestra cómo un cultivo profundamente mediterráneo ha encontrado también pequeños espacios de adaptación en el clima del Reino Unido.
Fuente: ASAJA Jaén

