La Junta de Andalucía mantiene desde 2014 medidas excepcionales para el control del jabalí y del cerdo asilvestrado ante el crecimiento continuado de sus poblaciones. Estas especies provocan daños sobre los ecosistemas, la agricultura, la ganadería, la seguridad vial y la salud pública.
La situación sanitaria ha adquirido una especial relevancia tras la confirmación de un foco de peste porcina africana (PPA) en Cataluña. A fecha de mayo de 2026, se han confirmado 322 jabalíes positivos dentro de 51 focos detectados en 13 municipios afectados.
La PPA no es una enfermedad zoonótica, pero causa elevadas mortalidades en suidos domésticos y silvestres. Además, implica restricciones comerciales y puede generar graves perjuicios económicos para el sector porcino, por lo que se considera una de las principales amenazas para la ganadería europea.
El riesgo asociado a la sobrepoblación de jabalíes no se limita a la PPA. El jabalí y el cerdo asilvestrado pueden actuar como reservorios y difusores de enfermedades como peste porcina clásica, fiebre aftosa, tuberculosis bovina, hepatitis E, brucelosis o triquinosis.
En Andalucía, durante el periodo 2020-2024, se registraron 49 casos positivos de triquina. Organismos como la EFSA, la Comisión Europea y el Plan Nacional de Gestión del Jabalí coinciden en que las altas densidades favorecen la transmisión y mantenimiento de patógenos en fauna silvestre.
El Plan Andaluz de Caza 2023-2033 recoge que las poblaciones de jabalí y cerdo asilvestrado mantienen una tendencia creciente, con un incremento anual estimado del 4,8% en capturas y del 3% en territorio ocupado. Esta expansión agrava los daños a cultivos, explotaciones agroganaderas, ecosistemas y carreteras, con casos como Málaga, donde se registraron 33 accidentes con jabalí en 2024.
Fuente: ASAJA Jaén

