El Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica (IFAPA) ha presentado tres nuevas variedades de olivo resistentes a la verticilosis, un avance que supone un hito para la olivicultura andaluza y una nueva herramienta para combatir esta enfermedad. Las variedades han sido denominadas Urgavona, Castula e Iliturgitana, en referencia a localidades de la Bética romana cercanas a las zonas donde se han desarrollado los principales ensayos de campo.
Las nuevas variedades serán ahora licenciadas a viveros interesados para facilitar su llegada al sector. La verticilosis del olivo, causada por el hongo de suelo Verticillium dahliae Kleb, es actualmente uno de los mayores problemas fitopatológicos en numerosas zonas productoras, especialmente en Andalucía. Hasta ahora, las variedades tradicionales resistentes eran limitadas y presentaban algunas carencias agronómicas.
Ante esta situación, el programa de mejora genética del IFAPA inició hace veinte años una línea de trabajo específica para desarrollar nuevas variedades resistentes a esta enfermedad. El proceso ha incluido cruzamientos entre parentales con resistencia conocida, selección de plantas con características agronómicas de interés y evaluación de la resistencia en distintas fases experimentales y de campo.
Los investigadores han realizado ensayos en cámaras de cultivo, microparcelas inoculadas artificialmente y condiciones naturales de campo. Además de la resistencia a la verticilosis, las nuevas variedades debían cumplir requisitos relacionados con productividad, vigor, rendimiento graso y calidad del aceite de oliva.
Tras analizar conjuntamente los resultados agronómicos y sanitarios, el IFAPA ha seleccionado finalmente tres variedades que han mostrado altos niveles de resistencia de forma consistente en todos los ensayos. Las nuevas variedades destacan además por sus buenas características agronómicas para la producción de aceite de oliva.
Esta línea de investigación ha sido posible gracias a un trabajo de largo recorrido financiado mediante proyectos nacionales y regionales. En el desarrollo de los ensayos han participado profesionales del IFAPA, otras instituciones, agricultores y empresas colaboradoras, además de haberse realizado dos tesis doctorales vinculadas a esta investigación.
Fuente: ASAJA JAÉN

