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Pastores trashumantes: el viaje a pie con sus rebaños de Paco Morgado y José Manuel Sánchez

Dos historias, dos rutas y un mismo empeño: mantener viva la trashumancia, práctica ganadera milenaria cuya importancia medioambiental quedó dramáticamente de manifiesto el pasado verano con la ola de incendios que asoló grandes extensiones del país. Los pastores trashumantes Paco Morgado (65 años) y José Manuel Sánchez (46 años) emprenden este mayo su recorrido anual por la Cañada Leonesa Occidental Puerto el Pico, unos 600 kilómetros que separan Trujillo (Cáceres) de los puertos de montaña cercanos a Riaño, en los Picos de Europa leoneses, en etapas de unos 15 kilómetros diarios durante aproximadamente 40 jornadas.

El recorrido atraviesa Cáceres, Toledo —con pueblos como Oropesa—, Ávila, pasando por Arenas de San Pedro y Arévalo, Valladolid —Medina del Campo, Tordesillas, Medina de Rioseco, Mayorga— hasta arribar a León por el Burgo Ranero y terminar cerca de Riaño, donde los rebaños pasarán el verano, uno en Valverde de la Sierra y el otro en puerto de Pandetrave. Probablemente, en otoño, harán el camino de vuelta también a pie.

Desde INTEROVIC, la Interprofesional Agroalimentaria del Ovino y el Caprino de Carne, se impulsa la visibilidad de estas historias en el marco de su campaña europea ‘Celebra lo cotidiano con cordero’, para resaltar la importancia de una ganadería extensiva que es cultura, tradición y vida rural. «La ganadería ovina y caprina atraviesa un momento delicado, con cada vez más los ganaderos que la abandonan y nos encontramos ante la falta de relevo generacional. Sin embargo, se trata de uno de los modelos ganaderos con mayor impacto positivo desde el punto de vista social, medioambiental y territorial. La ganadería extensiva y la trashumancia contribuyen a la prevención de incendios, favorecen la biodiversidad y generan riqueza y vida en el medio rural. Desde las ciudades también podemos ayudar a sostener este modelo consumiendo productos como la carne de lechal, cordero y cabrito. Solo así podremos preservar un legado histórico y cultural que hoy continúan defendiendo con enorme esfuerzo y valentía pastores como Paco Morgado y José Manuel Sánchez», explica Tomás Rodríguez, director de la Interprofesional Agroalimentaria del Ovino y el Caprino de Carne.

Este año adquiere además una dimensión internacional al enmarcarse en el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores 2026, impulsado por Naciones Unidas para visibilizar la importancia ecológica, económica y cultural de la ganadería extensiva.

PACO MORGADO: EL ÚLTIMO VIAJE DE TODA UNA VIDA

Con 65 años y toda una vida consagrada a la trashumancia, Paco Morgado inicia la que probablemente será su última travesía a pie antes de jubilarse. «Será la última vez, pero esté jubilado o no, yo ya he cumplido. Son muchos días, la trashumancia es exigente, dormir en el suelo, andar 20 kilómetros diarios, cuidar de cada oveja del rebaño, es mucha responsabilidad».

Partió el 11 de mayo hacia el puerto de Pandetrave y recorrerá en unas 40 jornadas 15 kilómetros diarios con su rebaño de 1.500 ovejas merinas puras junto a 12 mastines y tres perros de carea. Le acompañan siete personas en total, un pastor y cinco voluntarios, llegados desde distintos puntos de España e incluso del extranjero, entre ellas una almeriense que se enteró de la travesía por redes sociales y no se quiso perder la última oportunidad de acompañarle, hace de cocinera de la expedición, un vasco, un sevillano, un argentino y hasta un influencer, Jesús Manuel, el autóctono que va retrasmitiendo etapa a etapa (@jmelautoctono en Instagram).

El sábado 16 de mayo, el Parque Nacional de Monfragüe le rindió un emotivo homenaje como reconocimiento a sus varias décadas cruzando el parque: comida y cena pastoril, garbanzos y migas, con 150 personas que le acompañaron desde el viernes por la tarde hasta la noche del sábado.

Morgado conoce bien las dificultades del camino y las anticipa sin dramatismo: «el mayor desafío va a ser el de siempre: la zona de Castilla y León, Valladolid y Ávila, donde los cultivos invaden la cañada. Hay un problema claro de conservación de las vías pecuarias». En cuanto al agua, advierte que habrá tres etapas muy secas y esto es primordial: «las ovejas si un día no comen no pasa nada, pero si no beben puede haber problemas, sobre todo por las altas temperaturas que nos vamos a encontrar».

Sobre el futuro de la trashumancia, Morgado no renuncia a la esperanza. Su hijo de 32 años podría coger el relevo del rebaño, aunque admite que «no creo que sea pronto». Y lanza un mensaje directo a los ganaderos jóvenes: «me gustaría que algunos jóvenes se animaran a tomar el relevo y esto no se perdiera. La trashumancia aporta muchas cosas buenas: reparto de semillas en los 600 km de camino, se comen la maleza, es la cultura que no se puede perder. Es sacrificado, pero se vive de ello. Te ahorras mucho dinero en pienso. Con rebaños pequeños pueden unirse y hacer el viaje juntos, con rebaños de 180 o 400 ovejas entre varios. Y además empieza a haber algunas ayudas y subvenciones».

JOSÉ MANUEL SÁNCHEZ: QUINTA GENERACIÓN Y 1.700 OVEJAS

Hace cuatro años, José Manuel Sánchez decidió hacer la trashumancia animado por la sequía, ahora, vuelve a partir, por cuarto año consecutivo de su finca en Huertas de Ánimas, Trujillo, con destino a Valverde de la Sierra (León). Lleva consigo a su rebaño de 1.700 ovejas merinas, nueve perros mastines, cuatro careas, un burro y un equipo de seis personas que le acompañan cada día, además de amigos, familiares y voluntarios que se van sumando por etapas. Un grupo de WhatsApp sirve de hilo conductor; su hija, su mujer y su hermana ejercen de community managers de la expedición. «Para mí vivir esto es revivir la tradición de lo que hacían mis padres, abuelos y bisabuelos. Soy la quinta generación, hasta donde yo sé. Hacerlo es un beneficio económico para mí: el ganado sufre menos, tiene menos estrés; como van caminando en su entorno y a su paso van comiendo, es diferente y más natural».

José Manuel no esquiva los problemas que dificultan la práctica de la trashumancia hoy en día. El mayor cuello de botella, tal y como también apuntaba Morgado, lo sitúa en la zona de Valladolid, donde «los cultivos están comiéndose el paso de la Cañada Real» y para lo que resulta especialmente complicado encontrar profesionales que ayuden a controlar el ganado. También subraya la necesidad urgente de mejorar la red de abrevaderos: «Muy muy importante es el tema del agua, necesitamos que haya agua, que haya abrevaderos, porque muchas veces necesito pedirle a gente que conozco o llamar a los bomberos para que nos apoyen con esto». A ello se suma la carga burocrática: «Tendría que haber menos papeleo. Saco una guía con todos los números de las ovejas; cada cinco días tienes que ir a la oficina veterinaria a que te la sellen, es una especie de pasaporte para ver por dónde estamos. Nos retrasa y nos exigen muchas cosas, pero nuestro trabajo realmente es preparar nuestro ganado».

A pesar de las dificultades, Sánchez se muestra optimista sobre el relevo generacional en la gestión del ganado extensivo y está intentando poner su granito de arena en todo lo que puede para darle difusión y continuidad. El 15 de mayo, en el estanque de San Lázaro de Trujillo, se estrenó ‘Generación Trashumante’, un documental con la cantante María Jesús Llergo que sigue a José Manuel durante sus 40 días de camino y aborda la sostenibilidad territorial, la biodiversidad, el despoblamiento rural y el relevo generacional en la ganadería extensiva. Al día siguiente, el 16 de mayo, el pueblo le despidió con una fiesta popular en Huertas de Ánimas, con migas, caldereta, esquileo, talleres de modelación de barro para niños y música, antes de continuar su camino hacia León.

Compromiso con la Sostenibilidad

En línea con su nueva campaña europea “Celebra lo cotidiano con cordero”, INTEROVIC resalta los beneficios medioambientales del consumo de la carne de cordero y caprino, dos de las carnes más sostenibles dentro de la Unión Europea. Su producción en España, realizada en más de 110.000 granjas de ovino y 75.000 de caprino en áreas rurales, contribuye significativamente a la preservación de los paisajes naturales, mejora la fertilidad del suelo y apoya la biodiversidad. Además, estas granjas rurales son esenciales para el desarrollo económico en áreas que, de otro modo, no podrían destinarse a otros usos agrícolas.

Fuente: INTEROVIC

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