Cientos de hectáreas se cubren con espejos para abastecer la demanda energética urbana, expulsando a ganaderos y agricultores y los usos tradicionales.
Asaja ha expresado su preocupación por la gran cantidad de proyectos de macroparques de energía fotovoltaica que se están extendiendo como una enorme mancha de aceite por diferentes territorios de Castilla y León. Cuando hablamos de macroparques hablamos de cientos de hectáreas, que se están fijando casi en su totalidad en terrenos dedicados tradicionalmente a cultivos o a aprovechamiento para pastos ganaderos, usos que ahora están amenazados y desplazados por el avance silencioso de un mar de espejos.