ASAJA avisa del impacto inmediato: abonos y combustibles suben con la crisis en Oriente Medio
Más costes y riesgo exportador: ASAJA pide rebajar tensiones y proteger al sector agrario
ASAJA advierte de que la escalada del conflicto en Oriente Medio, con el foco en el estrecho de Ormuz, y el actual clima de tensión comercial amenazan con encarecer fertilizantes, gasóleo agrícola y energía —claves para la maquinaria y el riego— y con afectar a las exportaciones agroalimentarias a Estados Unidos, especialmente de vino y aceite de oliva.
En estos primeros días, agricultores trasladan ya una subida general de combustibles y un aumento de los abonos, sobre todo nitrogenados, en un contexto que afecta al comercio y la fabricación de insumos como amoníaco, urea, azufre y gas natural, necesarios para producir fertilizantes.
El coste de los abonos representa en torno al 15% de los costes de producción y venía tensionándose: el precio se había encarecido más del 12% en el último año, influido por los aranceles adicionales a fertilizantes de Rusia y Bielorrusia y por el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM), en vigor desde el 1 de enero para productos intensivos en emisiones como los fertilizantes.
En el ámbito energético, el impacto en surtidor ha sido por ahora limitado, pero señalan que, si el Brent se estabiliza en niveles cercanos a los actuales, podría ser razonable una subida de 8 a 10 céntimos por litro en las próximas semanas, con un traslado que puede tardar días o hasta dos semanas.
Desde ASAJA ya se ha trasladado al comisario de Agricultura, Christophe Hansen, la necesidad de medidas urgentes para frenar la escalada de costes. Entre las propuestas defendidas figuran: • Eliminar los aranceles a la Nación Más Favorecida (NMF) al menos durante cinco años (y no solo un año). • Fin inmediato del CBAM, para cumplir el compromiso anunciado por la Comisión Europea. • Ayudas extraordinarias fuera de la PAC, además de apoyos del Gobierno español.
ASAJA subraya que “las guerras nunca son buenas para el campo” y pide rebajar la tensión y actuar con moderación para evitar que agricultores y ganaderos vuelvan a pagar el impacto de crisis ajenas al sector. Si la situación se prolonga, la organización reclama medidas de apoyo contundentes para sostener la viabilidad de las explotaciones.
