Un estudio científico ha desarrollado el primer protocolo específico de bioseguridad para proteger al porcino frente a la Peste Porcina Africana (PPA). La investigación, publicada en una revista internacional, analiza 40 explotaciones de Aragón, Cataluña y Murcia y concluye que el jabalí es el principal vector de riesgo indirecto, ya que solo el 22,5% de los vallados resulta impenetrable para esta especie.
La PPA sigue siendo una de las mayores amenazas para el sector porcino europeo, especialmente ante la ausencia de una vacuna eficaz. En este contexto, la prevención se convierte en la principal herramienta para los ganaderos, y este nuevo protocolo busca evaluar y mejorar la bioseguridad externa frente a la fauna silvestre.
El trabajo, publicado en Preventive Veterinary Medicine, ha sido liderado por el Grupo SaBio del IREC (CSIC, UCLM, JCCM). Para su desarrollo, se analizaron explotaciones intensivas ubicadas en comunidades que concentran cerca del 58% del censo porcino nacional.
Uno de los aspectos más destacados es la diferencia entre la percepción de los ganaderos y la realidad sobre la presencia del jabalí. Mientras el 45% afirma no haberlo visto nunca y el 47,5% solo de forma esporádica, los investigadores detectaron actividad en el 47,5% de las explotaciones. El riesgo se produce principalmente de forma indirecta, a través de vehículos, ropa o materiales contaminados.
El estudio también revela debilidades en la bioseguridad, especialmente en el control de accesos, la gestión del personal y la separación de zonas. Aunque la mayoría de explotaciones cumple la normativa, solo el 22,5% de los vallados es realmente eficaz, y aproximadamente la mitad de las puertas no impide la entrada del jabalí.
El protocolo desarrollado no solo evalúa, sino que propone medidas concretas adaptadas a cada explotación. Incluye mejoras en vallados, rediseño de accesos y formación del personal, con un enfoque basado en el riesgo real y en la optimización de recursos.
Este sistema servirá de base para la futura Guía de Bioseguridad del Ministerio de Agricultura, lo que permitirá su aplicación a mayor escala. Los investigadores destacan que reforzar la bioseguridad es clave para proteger la viabilidad del sector porcino, el empleo rural y su posición en los mercados internacionales.
Fuente: ASAJA JAÉN

