El Consejo de Ministros ha autorizado la firma del convenio entre la Entidad Estatal de Seguros Agrarios (ENESA) y Agroseguro para la ejecución del 47º Plan de Seguros Agrarios Combinados, dotado con 315 millones de euros para subvencionar la contratación de pólizas durante 2026.
El plan, aprobado el pasado 23 de diciembre y en vigor desde el 1 de enero, da continuidad al sistema español de seguros agrarios y mantiene las medidas económicas introducidas en el ejercicio anterior, lo que aporta estabilidad a los agricultores y ganaderos a la hora de contratar sus pólizas.
Cómo se aplica la subvención
La subvención se descuenta directamente del coste de la póliza en el momento de la contratación, por lo que el agricultor o ganadero no tiene que adelantar el importe completo. El sistema cuenta con 45 líneas de seguro, que cubren la práctica totalidad de las producciones agrícolas y ganaderas y la mayoría de los riesgos climáticos y sanitarios.
Las subvenciones mínimas establecidas para los colectivos preferentes —jóvenes agricultores, agricultores profesionales y titulares de explotaciones prioritarias— cubren entre el 45 % y el 50 % del coste de la póliza. Sumando las aportaciones de las comunidades autónomas, la ayuda puede alcanzar hasta el 70 %, el máximo permitido por la normativa europea.
Novedades para 2026
El plan incorpora nuevas coberturas en enfermedades animales y abre la puerta a futuras inclusiones a través de estudios técnicos sobre dos patologías que preocupan especialmente al sector ganadero:
• La dermatosis nodular contagiosa, detectada en España en octubre de 2025, con vistas a su futura incorporación al seguro de explotaciones de vacuno.
• La peste porcina africana, con el objetivo de avanzar en su posible cobertura para explotaciones de porcino.
También se incluyen mejoras técnicas en distintas líneas de seguro para ajustarlas a las necesidades reales de las explotaciones.
Un sistema cada vez más necesario frente al clima
Los seguros agrarios se han convertido en una herramienta importante para sostener las rentas del sector ante la creciente frecuencia y virulencia de los fenómenos climáticos adversos, que afectan de forma directa a la rentabilidad de las explotaciones.
El capital asegurado por agricultores y ganaderos no ha dejado de crecer: entre 2024 y 2025 aumentó en 1.000 millones de euros y superó el récord histórico de 19.000 millones. En el ejercicio 2023, marcado por la sequía, los pedriscos y los temporales, las indemnizaciones abonadas a los asegurados superaron los 1.240 millones de euros, un 56 % más que el año anterior.
Desde ASAJA se reitera la importancia de seguir reforzando un sistema que es clave para la viabilidad de las explotaciones, y se insiste en la necesidad de que las coberturas se adapten con agilidad a los nuevos riesgos —especialmente sanitarios— que afectan al campo español.
