Desde la agricultura, la ganadería, la silvicultura, las industrias forestales y los piensos, hasta los aceites vegetales y las harinas proteicas, numerosos sectores instan a las instituciones de la UE y a los Estados miembros a dedicar el tiempo necesario para abordar sus persistentes preocupaciones sobre el Reglamento de la UE sobre la deforestación (EUDR). Aunque bienintencionado, el EUDR corre el riesgo de socavar la competitividad, la resiliencia y la autonomía de importantes sectores europeos si su aplicación no se revisa y simplifica cuidadosamente.
Desde enero de 2026, las partes interesadas han destacado repetidamente defectos fundamentales en el diseño y la aplicación del EUDR, entre ellos la falta de seguridad jurídica, requisitos de cumplimiento poco realistas y cargas administrativas —incluida la presentación de información en el repositorio central de datos— que afectan de manera desproporcionada a los operadores. Estas deficiencias pueden provocar perturbaciones en el mercado, como escasez de suministro, aumento de los costes y reducción de la competitividad de los sectores de la UE, sin abordar de manera eficaz las causas de la deforestación.
Las simplificaciones específicas decididas a finales de diciembre de 2025 y el aplazamiento de un año de la aplicación del EUDR proporcionaron cierto alivio, pero muchas cuestiones siguen sin resolverse. La próxima revisión de la simplificación, prevista para el 30 de abril de 2026, supone una oportunidad crucial para abordar las preocupaciones planteadas por nuestras organizaciones en los últimos meses e introducir ajustes legislativos específicos que alineen el Reglamento con sus objetivos, garantizando al mismo tiempo que sea práctico, proporcionado y aplicable de manera armonizada sobre el terreno.
Instamos a la Comisión Europea, al Parlamento Europeo y al Consejo a que den prioridad a la simplificación, para evitar duplicidades y facilitar el cumplimiento, así como a que aclaren los requisitos clave.
También es importante garantizar un calendario de aplicación realista, para que los operadores puedan adaptarse sin correr el riesgo de que se produzcan interrupciones en la cadena de suministro, así como mantener un diálogo continuo y constructivo con las partes interesadas para desarrollar conjuntamente soluciones viables que equilibren los objetivos medioambientales con las realidades económicas y operativas.
La credibilidad de la aplicación del EUDR depende de su capacidad para impedir que los productos asociados a la deforestación entren en nuestras cadenas de suministro, salvaguardando al mismo tiempo la viabilidad de los productores primarios y las industrias europeas. Estamos dispuestos a contribuir a este proceso y pedimos medidas urgentes y específicas para que el Reglamento sea adecuado a su finalidad.
Fuente: COPA-COGECA

