El sector porcino español cerró el periodo comprendido entre enero y octubre de 2025 con una evolución marcada por ajustes en precios, cambios en los flujos comerciales y un notable incremento de las importaciones, en un contexto de elevada competencia internacional y presión sobre los márgenes de los productores.
Así lo recoge el Informe SICE sobre la evolución del comercio exterior del sector porcino español, elaborado por INTERPORC, con los últimos datos disponibles correspondientes a los diez primeros meses del año.
Exportaciones: más volumen, menos valor
Las exportaciones totales del sector —considerando todas las partidas— alcanzaron las 2,297 millones de toneladas, lo que supone un ligero aumento del 1,1 % respecto al mismo periodo de 2024. Sin embargo, este crecimiento en volumen no se tradujo en una mejora de los ingresos, ya que el valor total exportado descendió un 1,4 %, hasta situarse en 7.196 millones de euros.
La caída del valor se explica, principalmente, por el descenso del precio medio de exportación, que se situó en 3,13 euros por kilo, un 2,5 % menos que el año anterior.
China sigue liderando, pero reduce compras
China continúa siendo el principal destino del porcino español, concentrando el 18,6 % del volumen exportado y el 12 % del valor total. No obstante, las ventas a este mercado retrocedieron cerca de un 5 % en volumen y un 5,6 % en valor, confirmando una tendencia de ajuste que ya se venía observando en ejercicios anteriores.
Junto a China, los principales compradores en volumen son Francia, Italia, Japón, Filipinas y Portugal, configurando un mapa de destinos cada vez más diversificado, aunque muy competitivo.
Buen comportamiento de los productos elaborados
Frente al comportamiento más plano de las carnes frescas y congeladas —que siguen concentrando más del 92 % del volumen exportado—, los productos elaborados muestran una evolución claramente positiva.
Las exportaciones de jamones y paletas curadas crecieron un 6,2 % en volumen, mientras que los embutidos curados y cocidos aumentaron un 3,4 % en volumen y un 6,9 % en valor. En conjunto, los productos transformados ganaron peso en términos económicos, con un incremento del 8,4 % en valor, lo que refuerza su papel estratégico para mejorar la rentabilidad del sector.
Importaciones al alza, aunque aún limitadas
Aunque siguen siendo poco relevantes en comparación con la producción nacional, las importaciones de carne y elaborados de porcino registraron un fuerte crecimiento. Entre enero y octubre se importaron 269.000 toneladas, un 24 % más que en el mismo periodo de 2024, por un valor de 674 millones de euros (+19 %).
Destacan especialmente las carnes frescas, refrigeradas y congeladas, que representan cerca del 50 % del volumen importado, así como el fuerte incremento de embutidos y pancetas.
Fuerte aumento de la entrada de animales vivos
Uno de los datos más significativos del informe es el incremento de las importaciones de cerdos vivos, que superaron los seis millones de cabezas, un 55 % más que el año anterior. La mayoría de estos animales fueron de menos de 50 kilos, destinados al cebo.
Cataluña concentra más de la mitad de estas importaciones, tanto en animales vivos como en productos porcinos, seguida de Castilla y León, Comunitat Valenciana y Aragón, comunidades donde el crecimiento también ha sido notable.
Un escenario exigente para los productores
El informe dibuja un escenario complejo para los productores españoles. El aumento del comercio exterior confirma la fortaleza del sector en los mercados internacionales, pero también pone de manifiesto una mayor presión competitiva, tanto por la caída de precios en exportación como por el crecimiento de las importaciones.
En este contexto, la diferenciación, la apuesta por productos de mayor valor añadido y la apertura de nuevos mercados se consolidan como elementos clave para mantener la competitividad del porcino español, en un entorno cada vez más exigente y cambiante.
Fuente: Informe SICE “Evolución del comercio exterior del sector porcino español (enero-octubre 2025)”, INTERPORC.
