Detrás de toda misión científica ambiciosa hay un equipo interdisciplinar de expertos, preparado para hacer que los datos y el suelo “hablen” entre sí. El equipo de CITRUSBUSTERS está formado por socios de toda Europa y Brasil. Combinamos investigación, productores, innovación biotecnológica, comunicación y experiencia industrial para combatir el citrus greening (Huanglongbing, HLB) y el citrus black spot (CBS).
Al mando: AINIA
La coordinación de CITRUSBUSTERS está a cargo del Centro Tecnológico AINIA, con sede en España. Con más de 30 años de experiencia en innovación agroalimentaria, AINIA es un actor clave en biotecnología, teledetección y agricultura de precisión. El centro aporta conocimientos esenciales en el desarrollo de agentes de biocontrol, sistemas de detección temprana basados en IA y la gestión de consorcios internacionales de investigación. Como coordinador del proyecto, AINIA garantiza que las soluciones estén basadas en la excelencia científica y sean aplicables en el mundo real.
Agricultores para validar sobre el terreno
La innovación agrícola debe estar conectada con la realidad del campo. Por eso ANECOOP y ASAJA, dos de las organizaciones de productores más influyentes de España, desempeñan un papel crucial en CITRUSBUSTERS.
- ANECOOP, una de las mayores cooperativas hortofrutícolas de Europa, aporta un profundo conocimiento sobre producción citrícola, logística y necesidades del mercado.
- ASAJA, la mayor asociación agraria de España, garantiza que las prioridades de los agricultores y la sostenibilidad estén presentes en cada fase.
Juntas, ayudan a validar herramientas en campo, guiar la co-creación de estrategias de Gestión Integrada de Plagas (IPM) y mantener el proyecto enfocado en resultados prácticos y escalables.
Investigación que impulsa la innovación
CITRUSBUSTERS se basa en ciencia disruptiva. Colaboramos con un grupo de instituciones de investigación de primer nivel que trabajan en detección, modelización, genética y validación intercontinental:
- El Consejo Nacional de Investigación de Italia (CNR) aporta experiencia avanzada en fitopatología y biotecnología.
- El CERTH de Grecia lidera la teledetección, la IA y la modelización para agricultura de precisión.
- La Universidad Politécnica de Madrid (UPM) contribuye con conocimientos clave en tecnologías de mejora vegetal sin ADN.
- El Centro de Citricultura de la Agencia de Tecnología Agropecuaria de São Paulo (CCSM-IAC) aporta experiencia de campo desde Brasil, uno de los mayores productores de cítricos del mundo.
Estas instituciones desarrollan herramientas de alerta temprana, estudian la dinámica de los patógenos y evalúan estrategias ecológicas para mejorar la resiliencia vegetal.
Uniendo laboratorio y campo: innovadores en biotecnología
La innovación solo funciona cuando sale del laboratorio. La empresa neerlandesa Bioclear Earth aplica conocimientos sobre microbioma y salud del suelo para desarrollar estrategias de vigilancia y biocontrol. Por su parte, CHEMIA (Italia), con una sólida trayectoria en control sostenible de plagas, escala y valida formulaciones de biocontrol para cumplir con los estándares ambientales y del mercado.
Llegar a las personas adecuadas
Los avances científicos deben compartirse para generar impacto. Aquí entran los socios de comunicación y participación de actores clave.
- PEDAL Consulting (Eslovaquia) lidera la difusión y explotación, aportando amplia experiencia en proyectos europeos para diseñar estrategias que maximicen la adopción y el intercambio de conocimiento.
- OXIGEN (Italia) refuerza la implicación de los actores del sector y garantiza que los resultados lleguen a agricultores, responsables políticos e industria en todo el ecosistema citrícola.
Conectando el sector
La International Fruit and Vegetable Juice Association (IFU) aporta su extensa red internacional. Como líder en agrupación y networking, IFU ayuda a conectar la investigación con la industria, vinculando las innovaciones de CITRUSBUSTERS con procesadores de zumo, productores y actores de la cadena de valor que pueden adoptar estas soluciones sostenibles.
Las plagas no conocen fronteras, y la innovación tampoco debería hacerlo.
