Los ganaderos manifiestan su “preocupación” por la expansión de esta enfermedad que obliga a sacrificar todos los animales con un solo positivo.
La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA‑ASAJA) manifestó la altísima preocupación de los ganaderos de vacuno y reses bravas de Castellón por el temor de que la Dermatosis Nodular Contagiosa (DNC) acabe llegando desde el norte de España y Francia a través del movimiento de animales enfermos o por la transmisión de insectos hematófagos como mosquitos y moscas cuando vuelva el calor. La organización encabezada por Cristóbal Aguado exigió medidas preventivas, especialmente el cambio normativo para adelantar la vacunación en zonas libres de la enfermedad como Castellón, mantener el apoyo económico para favorecer la bioseguridad de las explotaciones y subvencionar al máximo la desinsectación de granjas, corrales y recintos taurinos.
La evolución epidemiológica de la DNC y las posibles consecuencias que su expansión podría tener sobre la viabilidad sanitaria y económica de las granjas de vacas y reses bravas para los festejos de ‘bous al carrer’ fue uno de los asuntos más destacados durante la reunión que AVA‑ASAJA convocó ayer en Sant Mateu, y que reunió a medio centenar de productores de las comarcas del Baix Maestrat, Els Ports, Alt Maestrat, L’Alcalatén y La Plana Alta.
Los ganaderos alertaron que la DNC, en base a su estatus según el Reglamento Delegado (UE) 2020/687, obliga a sacrificar todos los animales de la granja en caso de detectarse un solo positivo, además de inmovilizar las explotaciones próximas. Así ocurrió esta misma semana en Aragón, donde la enfermedad llegó por primera vez desde Cataluña y los dos primeros brotes identificados en el municipio oscense de Fiscal provocaron el sacrificio de 281 vacas. La cifra de focos se eleva ya a 20 en España y las reses sacrificadas a más de 3.000 desde el pasado mes de octubre.
El ganadero asociado de Benassal, Sergio Centelles, consideró que “la única solución que vemos es que nos permitan vacunar ya las vacas, antes de que llegue la enfermedad. La actual normativa no autoriza la vacunación en una zona hasta que la DNC aparece y haría falta que el Ministerio sí ayudara a los ganaderos de Castellón a estar preparados para cuando llegue el problema, porque después ya será demasiado tarde. Estamos hablando de una enfermedad que, en caso de detectarse, nos causaría unas pérdidas económicas difíciles de remontar y tiraría al traste muchos años de trabajo para obtener una genética apropiada de nuestros animales. Hay que apostar también por la bioseguridad, pero no todo va a depender de nosotros, sino de los vectores, y resulta necesario que la normativa se adapte a la realidad”.
Demandas
AVA‑ASAJA reivindicó a las administraciones competentes la revisión urgente del marco normativo aplicable a la vacunación frente a la DNC, a fin de permitir su utilización preventiva en territorios actualmente libres de la enfermedad pero con riesgo epidemiológico; la autorización de programas de vacunación preventiva voluntaria, especialmente en regiones con elevada densidad de explotaciones bovinas o con intenso movimiento ganadero; la coordinación entre el Ministerio y las comunidades autónomas para establecer estrategias homogéneas de prevención que permitan anticiparse a la expansión de la enfermedad; y la habilitación de mecanismos de apoyo económico para facilitar la implementación de medidas preventivas y reforzar la bioseguridad en las explotaciones, sin olvidar el sector de reses bravas para festejos taurinos por la cantidad de movimientos de animales de otras regiones como Aragón, Cataluña, País Vasco y Navarra.
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