La Confederación Nacional Española de Cultivadores de Remolacha y Caña Azucarera (CNECRCA) y ASAJA Nacional han solicitado formalmente al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, que respalde sin demora la suspensión del régimen de perfeccionamiento activo (IPP) para el azúcar, ante la grave perturbación que atraviesa el mercado comunitario.
La petición se ampara en el artículo 195 del Reglamento de la Organización Común de Mercados (OCM), que faculta a la Comisión Europea a adoptar medidas excepcionales cuando se producen alteraciones significativas en los mercados agrarios.
En la carta remitida al ministro, el presidente de CNECRCA y de ASAJA Nacional advierte de que el mercado del azúcar en la Unión Europea atraviesa una situación crítica, marcada por el incremento de las importaciones de azúcar en régimen de IPP y por una caída pronunciada de los precios.
Según los datos trasladados, las importaciones acogidas al IPP representaron alrededor del 60 % del total de las importaciones de azúcar en la campaña 2024/25. Además, en los dos primeros meses de la campaña 2025/26 se ha registrado un aumento del 75 % respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. Para ASAJA, esta evolución evidencia un uso intensivo del mecanismo que está generando una distorsión grave del mercado.
A esta presión por el lado de las importaciones se suma la caída de los precios. El precio medio del azúcar en el mercado de la UE descendió un 28 % en diciembre de 2025 en comparación con diciembre de 2024, en un contexto en el que el mercado mundial del azúcar se encuentra en su nivel más bajo de los últimos cinco años.
Desde la organización agraria se subraya que el uso actual del IPP para importar azúcar en bruto compite directamente con la producción europea de azúcar de remolacha. Esto, sostienen, está destruyendo valor en toda la cadena: fabricantes, cooperativas y, especialmente, agricultores.
El impacto en España está siendo particularmente severo. Nuestro país figura entre los principales importadores de azúcar en bruto bajo este régimen, lo que ha tenido consecuencias negativas para los cultivadores de remolacha azucarera. ASAJA recuerda que en los últimos años se han producido cierres de fábricas tanto en España como en otros Estados miembros, reduciendo las alternativas industriales y debilitando aún más al sector productor.
En este contexto, la organización considera que la suspensión temporal del IPP es “la única herramienta disponible” para actuar de forma inmediata y frenar el deterioro del mercado. ASAJA valora positivamente el anuncio realizado a finales de enero por el comisario europeo de Agricultura y Alimentación, Christophe Hansen, en el que avanzó su intención de proceder a dicha suspensión.
No obstante, la organización insiste en que es imprescindible el respaldo activo del Gobierno español para que la medida se materialice cuanto antes. “Es necesario detener el efecto perjudicial que está teniendo el IPP sobre el mercado azucarero de la UE y sobre las condiciones financieras de los productores de remolacha y de los fabricantes de azúcar de remolacha, incluidos los españoles”, señalan.
Además de la suspensión, ASAJA reclama una clarificación de las normas que regulan el uso del IPP para el azúcar. El objetivo es que, una vez levantada la eventual suspensión, el régimen cuente con reglas más precisas y jurídicamente vinculantes que eviten nuevos abusos y garanticen una competencia equilibrada.
Para el sector remolachero, lo que está en juego no es solo un mecanismo aduanero, sino la viabilidad de miles de explotaciones y el mantenimiento de una producción estratégica para el medio rural. ASAJA advierte de que, si no se adoptan medidas con rapidez, el retroceso de la superficie de remolacha en la UE podría acelerarse, con consecuencias económicas y sociales difíciles de revertir.
