Preocupa la subida en el precio de los cereales y leguminosas para alimentación animal que se empezarán a aplicar a partir de esta semana y continuarán en los próximos meses
Los fertilizantes también cogen velocidad y su cotización se eleva más del 50%.
La Asociación de Agricultores y Ganaderos de Canarias (ASAGA Canarias ASAJA) valora el paquete de medidas fiscales y económicas, puesto en marcha tras el acuerdo alcanzado entre el Estado y el Ejecutivo Autónomo para paliar la inflación derivada del conflicto bélico entre EEUU e Irán, así como para compensar la imposibilidad de aplicar el Real Decreto Ley 7/2026, aprobado la semana pasada por el Gobierno de España, en un territorio con una fiscalidad diferenciada. Dicho esto, esta organización considera prioritario concretar el sistema de ayudas directas que irán a parar al sector agrario para que se ajusten adecuadamente a las necesidades reales de los productores en estos momentos de crisis y contribuyan a minimizar su impacto en la cuenta de resultados de las explotaciones.
Esta organización manifiesta su preocupación por el incremento de los precios en la alimentación animal (cereales y leguminosas) que comenzarán a aplicarse a partir de esta semana, con una subida del 5% (entre 3 y 15 euros por tonelada), según nos han adelantado las fábricas cerealísticas que operan en el Archipiélago. Aunque hasta el mes de abril estas empresas han estado cubiertas al disponer de stock suficiente, la previsión es que la importación de grano para cubrir el suministro del sector ganadero en los próximos meses continúe al alza (otro 5% más), todo dependiendo de cuanto se alargue la guerra, lo que afectará a las rentas de los ganaderos sin posibilidad de repercutir dicho incremento en el precio de venta del producto (huevos, carne o leche).
La harina de soja, fuente de proteínas utilizada en la fabricación de piensos para todos los subsectores ganaderos con especial relevancia en el avícola de puesta y carne o en el porcino, es una de las materias primas que más está experimentando un repunte. Actualmente cotiza a cerca de 400 euros la tonelada cuando llevaba tiempo oscilando entre 300 y 330 euros por tonelada. Cabe señalar que entre 2022 y 2023, debido a la guerra de Ucrania, los precios de este insumo superaron los 500 euros por tonelada.
Los fertilizantes se disparan
Otro de los insumos indispensables para la producción agrícola en las islas son los fertilizantes nitrogenados como la urea que emplean gas en su fabricación. Teniendo en cuenta que muchos de los países productores de este tipo de abonos químicos se encuentran en la zona de conflicto, no es de extrañar que manifiesten alzas significativas derivadas también del encarecimiento del petróleo, los fletes del transporte marítimo y el acaparamiento que están aplicando algunas empresas, ante el temor a un desabastecimiento, lo que provoca una oferta reducida frente a una demanda al alza. De hecho, de los 485 euros que costaba la tonelada de esta enmienda para el suelo que facilita el desarrollo de las plantas, se ha disparado hasta los 750 euros, es decir, un 54% por encima del coste inicial. Esto significa que al agricultor le resultará más caro producir, su margen de beneficios se verá reducido, los intermediarios aprovecharán la especulación para aumentar beneficios a lo largo de la cadena alimentaria y el consumidor acabará pagando más.
Con este panorama inflacionista y, ante el temor de que las subidas de los precios se perpetúen en el tiempo, ASAGA Canarias ASAJA considera la necesidad de evaluar los daños en las explotaciones, identificar las necesidades prioritarias del sector agrícola y ganadero, simplificar los procedimientos de acceso a las ayudas establecidas para que permitan respaldar la sostenibilidad a largo plazo del sistema productivo local. Asimismo, entiende que se deben analizar los motivos detrás del repentino aumento del gasóleo agrario en el Archipiélago, así como de los portes de las navieras de mercancías, tanto para importar como para exportar, coincidiendo con el inicio del conflicto bélico, una situación anómala que no había ocurrido en conflictos internacionales anteriores y para la que se requiere medidas específicas que se ejecuten a la mayor brevedad posible con el fin de aminorar su efecto negativo en la actividad agraria.
Fuente: ASAGA Canarias
