El proyecto Navarra 360º, iniciativa público-privada liderada por el consorcio europeo EIT Food y en la que participan Danone, Intermalta, Alpro y Cargill, ha desarrollado un bloque formativo sobre bioestimulantes a través de tres jornadas teórico-prácticas dirigidas a profesionales del sector agrario.
La formación reunió a alrededor de 70 personas, entre agricultores, personal técnico y estudiantes, reflejando el creciente interés por herramientas innovadoras capaces de mejorar la resiliencia y la sostenibilidad de los sistemas agrarios.
Bases teóricas y aplicaciones prácticas
La primera jornada, celebrada el 17 de marzo, tuvo un carácter teórico y fue impartida por Rubén Flamarique, de Suelo Activo. Durante la sesión se abordaron cuestiones relacionadas con la clasificación de los bioestimulantes, sus mecanismos de acción y su papel en la mejora de la absorción de nutrientes y la tolerancia de los cultivos frente al estrés abiótico.
Las dos jornadas posteriores estuvieron orientadas a mostrar aplicaciones prácticas en campo y soluciones ya disponibles en el mercado.
El 24 de marzo, representantes de Indalava, Sobac, Yara y Vitaveris presentaron diferentes productos comerciales, permitiendo a los asistentes comparar formulaciones, modos de aplicación y resultados esperados. Este enfoque facilitó la identificación de criterios clave para seleccionar los bioestimulantes más adecuados según las necesidades de cada cultivo y explotación agraria.
Bioestimulantes microbianos y demostración con dron
La sesión del 27 de abril se centró en los bioestimulantes microbianos de la mano de Lev2050, con la participación de Ana Cerniteros y David García. Además, los asistentes pudieron conocer el proceso de elaboración desarrollado en la Cooperativa de Eslava, donde producen bioestimulantes destinados a sus propias personas socias.
Durante esta última jornada, el agricultor de Lerín Diego Moreno, participante en el proyecto Navarra 360º, realizó una demostración de aplicación de bioestimulantes mediante dron en una parcela experimental de la cooperativa.
La actividad despertó un notable interés entre los asistentes al mostrar las ventajas de esta tecnología en términos de eficiencia, ahorro de tiempo y acceso a zonas de difícil manejo. La demostración también permitió resolver dudas relacionadas con el uso de drones en agricultura de precisión.
Formación adaptada al sector
Cada una de las sesiones tuvo una duración de tres horas y combinó contenidos teóricos, demostraciones prácticas e intercambio de experiencias entre participantes.
Según las encuestas de satisfacción realizadas al finalizar las jornadas, la valoración general de la formación fue positiva. Los asistentes destacaron especialmente la utilidad de los contenidos, el enfoque práctico y la calidad de las ponencias.
En conjunto, este bloque formativo ha contribuido a mejorar la capacitación de los participantes en el ámbito de los bioestimulantes y ha puesto de manifiesto el potencial de la innovación local y de la colaboración entre agricultores, personal técnico y entidades para avanzar en soluciones adaptadas a las necesidades del territorio.
Fuente: UAGN

