ASAJA ha exigido a la Junta de Castilla y León que coordine con Cantabria y, si es necesario, también con Asturias, un programa de batidas de jabalíes portadores de tuberculosis bovina. La organización agraria reclama actuar tras conocerse los datos facilitados por el Gobierno cántabro, que relacionan directamente a los jabalíes con la difusión de esta enfermedad zoonósica.
Según ASAJA, la mayoría de los jabalíes abatidos en un programa específico desarrollado en una zona limítrofe con la provincia de León dieron positivo en tuberculosis. Además, los serotipos detectados coinciden con los que han afectado a explotaciones de ganado vacuno.
La organización alerta de que la tuberculosis bovina está repuntando en la Montaña Oriental Leonesa, especialmente en el entorno del Parque Nacional de Picos de Europa y del Parque Regional de Picos de Europa. En menos de un año se han registrado al menos cinco vaciados sanitarios, explotaciones en las que ha sido necesario sacrificar todo el rebaño.
Ante esta situación, ASAJA reclama a la Junta que deje de ocultar los datos sobre tuberculosis en fauna salvaje y que impulse un programa de control poblacional del jabalí. La organización considera que debería eliminarse al menos dos tercios de estas poblaciones mediante cacerías incentivadas económicamente para lograr resultados efectivos.
ASAJA recuerda además que la zona afectada es una reserva regional de caza gestionada por la Junta de Castilla y León, por lo que considera que la administración es responsable de los daños sanitarios ocasionados por especies cinegéticas como el jabalí.
La organización agraria insiste en que no se pueden seguir exigiendo esfuerzos a los ganaderos, obligados a sacrificar animales, mientras el control de la enfermedad depende de especies salvajes que se desplazan libremente y cuyos censos continúan creciendo de forma acelerada.
Fuente: ASAJA León

