El aumento descontrolado de algunos animales, unido a los efectos del cambio climático, está favoreciendo tanto la expansión geográfica como el crecimiento de las poblaciones de estos parásitos en España, capaces de transmitir enfermedades como la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo.
Diversas investigaciones desarrolladas por universidades y centros científicos de referencia han evidenciado el papel significativo que desempeña el conejo y otras especies en la transmisión del parásito causante de la leishmaniosis, especialmente en zonas donde conviven con personas y animales de compañía. Asimismo, otros trabajos han constatado la elevada presencia de garrapatas en los conejos a lo largo de todo el año, con distintas especies y una carga considerable por ejemplar. Estos datos evidencian la magnitud del problema en el centro peninsular y, en particular, en la provincia de Ciudad Real, escenario de algunos de estos estudios.
ASAJA CLM recuerda que en Castilla-La Mancha ya se han registrado casos de especial relevancia, como el de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo confirmado en 2024 tras la picadura de una garrapata en la provincia de Toledo, que tuvo consecuencias mortales.
Ante esta situación, la organización agraria reclama a las administraciones públicas que refuercen no solo las medidas de control de las poblaciones de especies cinegéticas, especialmente los conejos, sino también los sistemas de vigilancia sanitaria y seguimiento de garrapatas. Asimismo, considera fundamental intensificar la detección precoz de posibles casos y promover campañas de concienciación dirigidas a la población. “Actividades cotidianas como pasear por el campo se están convirtiendo en una vía de entrada de estos parásitos en los hogares, incrementando el riesgo de transmisión de enfermedades”.
ASAJA Castilla La Mancha
