No solo el cereal de invierno se está beneficiando de las lluvias de estos días en la provincia de León, el girasol de secano que se había sembrado ahora y el que estaba a la espera de hacer la labor por falta de humedad, se ha visto gratamente beneficiado con estas lluvias, puesto que se asegura así la nación de la planta en ambos casos.
Además, se da la paradoja de que este año puede haber un incremento importante de superficie de esta oleaginosa debido por una parte a que en un invierno muy lluvioso no se pudo sembrar todo el cereal que se tenía planificado y por otro los elevados costes de los fertilizantes hacen atractivo un cultivo que conlleva menos inversión, por lo tanto nuestra previsión es que se superará ampliamente las 7.907 hectáreas que había sembradas la pasada campaña.

