ASAGA Canarias demanda celeridad en el cumplimiento de los compromisos en materia hidráulica y planificación para prevenir futuras crisis de sequía.
La organización reitera la necesidad de contar con agua en cantidad, calidad y a un precio asequible. Lograrlo depende de seguir impulsando la desalación y la regeneración de las aguas residuales.
Ángela Delgado: “Aunque las precipitaciones han aliviado parte de nuestras demandas, no es momento de relajarse. Se debe seguir invirtiendo en aumentar los volúmenes regenerados y corregir las pérdidas en conducciones”.
Con motivo del Día Mundial del Agua, que se celebra el 22 de marzo, la Asociación de Agricultores y Ganaderos de Canarias (ASAGA Canarias ASAJA) insiste en la necesidad de que el Gobierno de Canarias, los cabildos —de quienes dependen los consejos insulares de aguas— y el Estado, en colaboración interadministrativa, mantengan los compromisos adquiridos con el sector agrario y aceleren las actuaciones previstas en materia hidráulica para este y los próximos años. Todo ello, a pesar de la evolución favorable de las reservas de agua disponible, consecuencia en parte de las abundantes precipitaciones del invierno. Esta demanda busca garantizar la disponibilidad de recursos hídricos y anticiparse, con una buena planificación, a futuras crisis por sequía.
ASAGA Canarias ASAJA considera que la agricultura debe tener a su alcance volúmenes de agua de riego suficientes y de buena calidad, lo que implica una baja presencia de sales para no perjudicar los cultivos. Por ello, es prioritario rebajar las altas conductividades mediante procesos de desalinización o mezclas de aguas de diferente procedencia. La disponibilidad de efluentes debe ser además accesible a precios razonables, teniendo en cuenta que este insumo es vital y representa el principal coste de producción de una explotación agrícola.
A finales de febrero, el Cabildo de Tenerife dio por concluida la Declaración de Emergencia Hídrica tras dos años activada, medida que ha permitido ejecutar o poner en marcha 75 actuaciones, con especial énfasis en la regeneración de aguas residuales. Estas obras permitirán alcanzar hasta 54.000 metros cúbicos adicionales, para llegar al cierre de 2026 con 80.000 metros cúbicos.
ASAGA Canarias ASAJA valora estos logros, resultado de la premura con la que se han ejecutado las obras, la incorporación de caudales diarios adicionales y la búsqueda de soluciones de emergencia, todo ello sostenido por una normativa aplicada en una situación excepcional. No obstante, teme que, a raíz de la recuperación de los niveles de las balsas hasta el 70%, las administraciones se relajen, cediendo terreno a la excesiva burocracia que podría obstaculizar infraestructuras aún pendientes, como la ampliación de la EDAR metropolitana de Santa Cruz, competencia del Ministerio de Transición Ecológica, cuya finalización acumula más de un año de retraso.
Para la presidenta de ASAGA Canarias ASAJA, Ángela Delgado, “el aprovechamiento de las aguas que consumimos en nuestros hogares diariamente, una vez tratadas, constituye una estrategia de alto valor, porque permite reducir la presión sobre las galerías, principal fuente de abastecimiento en islas como Tenerife”. Añade que la regeneración de aguas residuales es una fuente constante y predecible que reduce la dependencia de las condiciones climáticas.
Delgado recuerda que no se está aprovechando todo el volumen de agua depurada que se genera en las islas. Los datos del Gobierno de Canarias reflejan que solo se reutilizó un 28% de los caudales depurados en 2022, aunque este porcentaje supone un aumento respecto al 19,9% de 2016. Del total reutilizado, el 67,3% se destina al sector agrícola. “Tenemos margen de crecimiento y es necesario acelerar las obras para que estos recursos estén al servicio de la agricultura. No podemos desperdiciar ni una gota y por ese motivo es importante contar con conducciones en buen estado para evitar pérdidas haciendo uso de la digitalización. Es una cuestión de ahorro, sostenibilidad y economía circular”.
La organización se muestra a favor de que el agua regenerada pueda bombearse hasta las zonas de medianías para regar plantaciones de papas, hortalizas y frutales tropicales, que contribuyen al autoabastecimiento regional. Asimismo, es necesario que las balsas con exceso de salinidad cuenten con plantas desalinizadoras acopladas para evitar daños en los cultivos.
ASAGA Canarias ASAJA recuerda que persisten notables diferencias entre las dos provincias en materia de gestión hidráulica. Mientras en Santa Cruz de Tenerife predomina el consumo de agua procedente de galerías y regeneración, en Las Palmas se acentúa la producción de agua desalada, dada la escasez de recursos subterráneos, aunque se perciben avances en depuración. Islas como Lanzarote, que continúa en emergencia hídrica y ha sufrido importantes cortes de suministro, están inmersas en varios proyectos de plantas desalinizadoras de uso agrícola exclusivo, retrasados por cuestiones políticas y burocráticas, pero que, una vez en funcionamiento, contribuirán a impulsar la agricultura de varias zonas de la isla.

