- La organización agraria asegura que el protocolo de actuación para la PAC por las inundaciones que la Administración regional quiere activar tiene más burocracia y menos seguridad jurídica que las medidas adoptadas en otras comunidades autónomas afectadas.
- El presidente de ASAJA CLM, José María Fresneda, recuerda que la única función de la Consejería es gestionar de forma eficaz, “no hacer demagogia y anunciar cosas que luego no puede cumplir”.
ASAJA Castilla-La Mancha ha exigido a la Consejería de Agricultura medidas reales de flexibilización en la PAC, similares a las ya aplicadas en otras regiones como Andalucía, Extremadura, Castilla y León o Madrid, donde los gobiernos autonómicos han aprobado y publicado en sus respectivos boletines oficiales modificaciones normativas para facilitar el cumplimiento de determinados requisitos a los agricultores afectados por inundaciones y otras incidencias climáticas.
La organización agraria denuncia que, si no se aprueban estas medidas, los agricultores y ganaderos de la región van a competir en desventaja en la aplicación de la Política Agraria Común (PAC) respecto a los productores de otras comunidades autónomas afectadas por fenómenos meteorológicos adversos.
ASAJA CLM lamenta que la Administración regional considere suficiente el protocolo que quiere poner en marcha y lo justifique diciendo que la campaña de la PAC está muy avanzada para introducir cambios.
En este sentido, la organización agraria ha criticado que el protocolo es una herramienta que no atribuye una verdadera garantía jurídica. Además, ha recordado que el pasado 19 de febrero remitió un escrito al consejero de Agricultura y que el 5 de marzo volvió a trasladarle la necesidad urgente de adoptar estas medidas de flexibilización.
El presidente de ASAJA Castilla-La Mancha, José María Fresneda, ha reprochado que el consejero de Agricultura “no mire por el agricultor de Castilla-La Mancha, para que juegue con las mismas reglas que sus vecinos, no con más burocracia y restricciones, cuando los fenómenos meteorológicos adversos han sido similares. En Andalucía o en Extremadura habrá municipios que se han inundado y otros que no, igual que aquí, pero allí todos los agricultores tienen las mismas reglas y para todos se aplican las flexibilidades. Aquí, el protocolo obliga al agricultor a identificar y justificar individualmente las zonas dañadas por inundaciones mediante croquis o fotografías georreferenciadas”, ha añadido.
Fresneda ha recordado que la Consejería de Agricultura solo tiene una función: “gestionar de forma eficaz, no anunciar cosas que no puede cumplir y caer en la demagogia”.
Por otro lado, la organización agraria ha advertido de que la falta de flexibilidades está obligando a muchos agricultores a realizar un laboreo innecesario para cumplir con los requisitos de la PAC, incluso cuando las condiciones del suelo, ni edáfica ni climatológicamente, son las adecuadas.
En un contexto de elevados costes de producción —con el gasóleo agrícola y otros insumos en niveles muy altos—, ASAJA CLM considera que estas exigencias pueden obligar a realizar labores que no tienen sentido agronómico y que difícilmente permitirán que el cultivo complete su ciclo productivo.
