Por Blanca Corroto |Presidenta de ASAJA Mujeres y ASAJA Toledo
Hoy, 21 de enero de 2026, ha pasado algo en Estrasburgo de lo que se va a hablar mucho, aunque a algunos en los despachos de la Comisión Europea les escueza. El Parlamento Europeo ha votado. Y no, no ha sido la típica votación de trámite para decidir el color de las cortinas. Han votado si el acuerdo de Mercosur pasa el examen de los jueces. Y ha salido que sí. Por la mínima, por los pelos, pero ha salido.
Desde ASAJA lo tenemos claro: esto es una victoria del sentido común. Y sobre todo, es la victoria de los tíos que se suben al tractor a las cinco de la mañana, de los que cuidan el ganado mientras otros duermen y de los que hoy, en lugar de estar en su explotación, se han ido a Bruselas y a Estrasburgo a decir: «Oiga, hasta aquí hemos llegado».
Porque, vamos a ver, ¿alguien me puede explicar cómo se le puede pedir a un agricultor de Jaén o a un ganadero de Castilla que cumpla hasta la última coma de la normativa europea —la más exigente del mundo, por cierto— y luego abrirle la puerta de par en par a lo que viene de fuera sin control? Eso no es comercio, eso es una tomadura de pelo. Y hoy, la unión del campo ha dicho que basta de tomaduras de pelo.
Decía nuestro Gaspar Melchor de Jovellanos —que de esto del campo y de la razón sabía un rato— que «la agricultura es la fuente primaria de la riqueza de las naciones». Pues parece que a algunos se les ha olvidado que esa riqueza no sale de un Excel, sale de la tierra. Y si nos cargamos la rentabilidad de nuestras explotaciones con acuerdos desequilibrados, nos cargamos el futuro de nuestros pueblos. Así de claro.
Desde ASAJA valoramos este paso como lo que es: un balón de oxígeno. Un control jurídico que frena las prisas de los de la «moqueta». Pero ojo, no lancemos las campanas al vuelo. Esto es una batalla, no la guerra. Lo que sí es una realidad es que el campo, cuando va a una, cuando se olvida de bandos y se centra en defender su pan y su dignidad, es imparable.
Gracias a los que habéis estado en las carreteras, a los que habéis hecho ruido en Europa y a los que no os habéis rendido. Habéis demostrado que la unión hace la fuerza y que a los agricultores y ganaderos se les respeta. No pedimos privilegios, pedimos jugar con las mismas reglas.
Mañana habrá que seguir peleando, pero hoy nos vamos a dormir con la sensación de que, por una vez, la voz de la gente del campo ha resonado más fuerte que el silencio de los despachos.
Seguimos en la brecha.
Blanca Corroto |Presidenta de ASAJA Mujeres y ASAJA Toledo
